Maciel fue víctima de abusos sexuales

15/03/2011 at 1:53 PM 1 Comentario

Dos testimonios de exlegionarios lo corroboran

 

El niño Marcial Maciel, un “güerito” de limpios rasgos europeos y piel tersa, sufrió abusos sexuales en su niñez. Así se desprende de los testimonios de los exlegionarios Alejandro Espinosa y Juan José Vaca. Ambos cuentan que Maciel les dijo en alguna ocasión, mientras les solicitaba sexualmente, que también a él de niño le pedían los mismos masajes otras personas.

Uno dice que los propios hermanos mayores del pseudo-fundador con los que Marcial siempre se llevó mal– eran los que le exponían sexualmente, él otro que fueron los asalariados de Poca Sangre –el rancho paterno- los que abusaron. jovencito

Cuando Maciel, en su famosa carta de la TWA, ¿era la 300 o la 275?, escribía aquello de: mi niñez y mi adolescencia las puedo resumir en dos palabras: dolor y amor, sin duda hacía referencia a los traumas que marcaron irremediablemente su personalidad psicopática, su sexualidad desordenada y en definitiva todo el destino de su vida.

Porque su salida de Cotija, a los dieciséis años, lejos de responder a una auténtica vocación religiosa, responde más a una huída hacia adelante preparada por su propia madre, que trataba de alejarle de un ambiente hostil que ella no era capaz de controlar. Maciel fue de seminario en seminario porque tenía tres familiares obispos. De la misma manera se hubiera ido a trabajar a cualquier maquiladora si hubiera tenido la oportunidad, o como emigrante a Estados Unidos si hubiera nacido dos décadas después. El objetivo era sacarle de Cotija. Nunca tuvo vocación sacerdotal, nunca tuvo el más mínimo propósito de recibir formación religiosa, y de hecho no estudió nunca, y nunca tuvo la mínima humildad necesaria para volverse sobre sus pasos, ni siquiera de adulto. Fue expulsado de dos seminarios porque no le veían vocación, y seguramente porque allí mantuvo las conductas sexuales depravadas que tristemente había aprendido demasiado pronto. Su expulsión de Montezuma el 17 de junio de 1940, repentina y con nocturnidad, responde más a transgresiones graves que al piadoso deseo de liderar un grupo de devoción al Sagrado Corazón. 

Y aquella huída que inició a los dieciseis años duró toda su vida, precisamente porque nunca quiso mirar atrás. Desde joven demostró ser un genio. Su habilidad para engañar tanto a eclesiásticos, como a las señoronas adineradas del D.F. o a los padres crédulos de los primeros “apostólicos”, vislumbraba una personalidad carismática excepcional. Esa genialidad le llevó a continuar su huída construyendo una empresa religiosa que para él al principio sólo era una tapadera y una fuente de ingresos. Más tarde, la Legión de Cristo se convirtió en el instrumento con el que Maciel se demostraba a sí mismo, y demostraba al mundo, hasta dónde era capaz de llegar.

Jesús González

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800 misas por el alma de Maciel La vida sigue igual en la Legión de Cristo

1 comentario Añade el tuyo

  • 1. Moli  |  14/04/2011 a las 11:04 PM

    El dinero abre machos camions. A el se le dio bien pedir con el disfraz de cura y asi feu acumulando lo demas llego por anadidura

    Responder

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