Un testimonio de exlegionarios

¡Venga tu Reino!

VINCE IN BONO MALUM

A TODOS LOS LEGIONARIOS DE CRISTO Y A LOS MIEMBROS CONSAGRADOS DEL MOVIMIENTO REGNUM CHRISTI

Introducción.

Vencer el mal con el bien y la mentira con la verdad es el fin de estas páginas que sólo pretenden hacer luz sobre las preguntas que muchos legionarios de Cristo y miembros del Regnum Christi tienen en la cabeza y en el corazón. Aquí encontrarán las respuestas que sus superiores y directores no les quieren dar.

Los que escribimos estas líneas no somos ni masones ni jesuitas ni marxistas ni judíos, ni miembros del Opus Dei, ni todas esas fuerzas que el P. Marcial Maciel presentaba como enemigos suyos y de la Legión de Cristo. Somos hermanos tuyos que queremos apoyarte y que creemos que es necesario vivir en el bien y en la verdad.

No te queremos engañar: todos los datos que aparecen aquí son absolutamente ciertos y verificados aunque no siempre podemos escribir las fuentes por razones obvias.

Los superiores, ya sea por su bondad y pusilanimidad, como el P. Álvaro Corcuera y otros, o porque están implicados y por ello encubren los problemas, no son capaces de asumir estas realidad y explicarlas. A ellos les interesa más la institución que tú, pero a nosotros nos interesas más tú y tu felicidad en esta vocación a la que Dios nos ha llamado.legionarios con normita

Preguntas y respuestas.

1. El fundador.

– ¿El P. Marcial Maciel fue un santo? El primer paso para juzgar la santidad de una persona, incluso antes de reconocer su vivencia heroica de las virtudes, es la probidad de vida, es decir, si no tuvo vicios o comportamientos alejados del Evangelio o de la ética natural. En el caso del P. Marcial Maciel es evidente que esto no se da.

– ¿El P. Marcial Maciel vivió siempre de acuerdo a su condición de sacerdote y de religioso? No. Desde sus tiempos de estudiante en el seminario de Moctezuma tuvo relaciones homosexuales. Por ello fue expulsado del seminario en dos ocasiones. Después practicó la pedofilia con seminaristas, algunos de los cuales siguen todavía en la congregación de los legionarios de Cristo; engañó a la Santa Sede en la visita apostólica de los años 1956 a 1958, cuando murió Pío XII; tuvo varios hijos con distintas mujeres; vivió en el lujo y en el dispendio e hizo de la mentira y de la calumnia su arma de gobierno. Así, por ejemplo, cuando algún sacerdote no accedía a lo que él le pedía, el P. Marcial Maciel comenzaba a extender “rumores” sobre él. Muchos sacerdotes y miembros del Regnum Christi han sido víctimas de este sistema.

– ¿El P. Marcial Maciel era un hombre de oración? No. No rezaba el Breviario, que es obligatorio para todos los sacerdotes, ni hacía ninguno de los actos de piedad previstos en el manual de oraciones de la congregación.

– ¿Cómo sabemos que todo esto es verdad, pues sólo creemos el mal que se ve y el bien que se oye? Todos quisiéramos que no fuera verdad, pero los testimonios son abrumadores. A pesar de todos los esfuerzos por hacer desaparecer la documentación, contamos con elementos irrefutables, incluso con una investigación detallada por parte de los servicios secretos de algunos países que hicieron llegar al Papa y con los datos detallados de investigadores privados contratados para descubrir la verdad. Se han realizado pruebas de paternidad sobre los hijos del fundador que han dado positivo, se encontraron cuatro pasaportes en su poder que han permitido reconstruir sus viajes y sus estancias en hoteles, locales nocturnos y centros de lenocinio de menores en Tailandia y otros países y, en fin, existen centenares de testimonios confrontados sobre toda esta información, que seguramente, con el tiempo, se irá incrementando, pues todavía existen varias investigaciones en curso rastreando cuentas bancarias y usos de tarjetas de crédito.

– ¿El P. Marcial Maciel escribió todas las cartas y los libros de espiritualidad que tienen los legionarios y miembros del Regnum Christi? No. El P. Marcial Maciel escribió sólo una pequeña cantidad de ellos y, algunos de ellos, son simples plagios, como el “Salterio de mis días”, copiado de la obra “Salterio de mis horas”, de Luis Lucía Lucía, editado en 1956 en Valencia, por más que nos quieran explicar con alambicados argumentos que simplemente lo usó como fuente de inspiración.

– ¿Cuántos hijos biológicos tuvo el P. Marcial Maciel? En realidad, no se sabe. Hay, de momento, tres reconocidos, pero se sospecha que puede haber otros tres o cuatro más.

– ¿El P. Marcial Maciel era adicto a las drogas? Sí, el P. Marcial Maciel consumía morfina en diversos compuestos de modo habitual. Algunas personas que fueron administradores generales o que estuvieron encargados de sus cuidados dentro de la congregación conservan todavía las facturas de los fármacos que se le compraban.

– ¿Se puede decir que el P. Marcial Maciel estaba enfermo psicológicamente y por eso tenía estos comportamientos inmorales? Aunque algunos afirman que padecía una disociación de personalidad, en realidad no hay ningún diagnóstico terminante. De todos modos, aunque esto pudiera restarle culpabilidad moral, no puede constituirse en una escusa para seguir manteniendo su figura como la de un santo ya que, según el juicio de los médicos que han estudiado el caso, sus perversiones eran plenamente conscientes, consentidas y con pleno conocimiento.

2. La vida religiosa en la Legión y en el Movimiento Regnum Christi.

– ¿Los votos privados de los legionarios de Cristo respondían verdaderamente a virtudes cristianas? Los dos votos obligaban a delatar a las personas que los infringieran, y eso no se puede considerar una virtud cristiana. La Santa Sede quitó los votos privados a través de una carta dirigida por la Congregación para la Doctrina de la Fe a todos los legionarios y consagrados del Movimiento Regnum Christi que nunca se nos entregó.

– ¿De dónde vienen las normas de alejamiento de la familia? Cuando el P. Marcial Maciel comenzó a cometer abusos sexuales con sus seminaristas –las primeras denuncias datan de 1944- entendió que debía alejarlos de sus familias para que no lo delatasen. Por ello, a los que eran mexicanos los llevaba a Europa y viceversa, y de igual modo controlaba toda su correspondencia para evitar que lo descubrieran. También, por este motivo, implantó las normas de la incomunicación entre comunidades.

– ¿En la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi se respeta el foro interno de la conciencia moral, tal y como siempre ha pedido la Iglesia? Nunca se ha respetado ni se respeta. Los superiores son al mismo tiempo directores espirituales (aunque la dirección espiritual puede recibir otros nombres como “diálogo de formación”) y confesores. Además, entre los superiores se comunican datos del foro interno, especialmente en las reuniones para elección de los destinos, y se han tomado decisiones sobre elementos escuchados en las confesiones. También, los legionarios que confiesan a las consagradas reciben indicaciones sobre el estado de cada una.

– ¿Es verdad que el Papa Juan Pablo II aprobó los Estatutos del Regnum Christi y las Constituciones de la Legión de Cristo? Sí, pero es una verdad parcial. Las copias que él aprobó no son las que tienen los legionarios y los miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi. Por ejemplo, los estatutos del Movimiento Regnum Christi que aprobó el Papa sólo tenían 128 números, mientras que los que tienen las consagradas cuentan con 1057 y la de los legionarios más de 500. Del mismo modo, la edición de las Constituciones que aprobó el Papa Juan Pablo II no es la que tenemos los legionarios de Cristo en nuestros anaqueles. Sobre la aprobación de los estatutos hay muchas dudas de que el Papa haya firmado esa aprobación, pues fueron aprobados en los momentos en que el Santo Padre estaba peor de salud. De hecho, en 2007, en un encuentro de Juventud y Familia en Atlanta, el Cardenal
[23:01, 6/6/2016] Noel: Franck Rodé, prefecto de la congragación para institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica, ante un stand sobre la vida consagrada en el Movimiento Regnum Christi, dijo que no sabía que eso existía. Y, supuestamente, él aprobó los estatutos.

– ¿Hasta qué punto puede considerarse al P Marcial Maciel fundador de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi? En cuanto organizador material sí, pero como inspirador espiritual caben serias dudas. Consta que la espiritualidad en su conjunto ha sido generalmente plagiada de distintas fuentes o sintetizada por otras personas a partir de los textos sagrados y autores eclesiásticos. Sus palabras en público eran habitualmente pronunciadas bajo el efecto de drogas. Y buena parte de las normas disciplinares, que también han sido sintetizadas por otros, aparecen claramente como medios para mantener la impunidad ante abusos del fundador y de otros superiores.
– ¿Cómo es posible que se vean tantos frutos sanos de un árbol que no lo es? Aunque es admirable en muchos aspectos la labor apostólica de la Legión y el Movimiento, los frutos apostólicos no deben atribuirse únicamente al P. Marcial Maciel, pues la mayoría del trabajo proviene de otras personas que actuaron de buena fe, frecuentemente engañadas. Estos frutos tampoco deben considerarse enteramente sanos, pues en la medida en que tenían como fin crear una buena imagen y engañar a las personas, no son tales.

– ¿Podemos considerar verdadera la historia de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi tal y como la conocemos hasta ahora? Fundamentalmente no. Hay datos accesorios que son reales, pero la verdad ha sido deformada por el P. Marcial Maciel. Se pueden citar algunos ejemplos, como el hecho de que los padres Ferreira y Esparza aparecían siempre como personajes negativos, cuando realmente ellos sólo quisieron defender a los seminaristas menores de los abusos sexuales del fundador. Por eso, el P. Esparza trataba de mantener siempre juntos en la misma habitación a los apostólicos cuando estaba en el seminario el P. Marciel Maciel. Del mismo modo, fue el P. Ferreira quien redactó las primeras constituciones y también fue quien presentó a la autoridad eclesiástica las primeras denuncias por abusos sexuales del fundador. Los atentados contra su vida no fueron obra de personas malas, sino de padres de familia de apostólicos que fueron abusados y quisieron vengarse o asustarle. Del mismo modo, el P. Esparza se enfrentó con él porque varios hermanos apostólicos le habían comentado de las aberraciones a las que los sometía el P. Marcial Maciel. Otro ejemplo es el caso de la que siempre hemos llamado “gran bendición” y que realmente fue un gran engaño. En ese período, el fundador forzó a mentir con presiones a varios hermanos nuestros que habían sido abusados sexualmente. También engañó a varios cardenales. De todos modos, la muerte del Papa Pío XII interrumpió la investigación.

3. La situación actual.

– ¿Es lícito y conveniente callar los pecados del P Maciel por caridad? Dependerá de las circunstancias. Hay personas que tienen el derecho de conocer lo que hizo, en particular su naturaleza criminal, especialmente los que tienen que tomar decisiones que afectan a su estado de vida, como consagrarse, emitir votos, recibir la ordenación. Sus superiores, si no se lo manifiestan de manera clara y les convencen de que no es necesario saberlo, incumplen un deber de justicia, pues les impiden tomar una decisión verdaderamente libre y madura, pues desconocerían un aspecto importante del lugar concreto donde consagran su vida y se expondrían a nuevos engaños y abusos. Si para donar órganos se requiere un consentimiento libre e informado del donante, tanto más para donar la propia vida. El Papa nos enseña en su última encíclica que la caridad no puede subsistir privada de la verdad (cfr. Caritas in Veritate 3).

– ¿Los legionarios de Cristo no sabían nada de lo que hacía el P. Marcial Maciel? Muchos de ellos no. Los legionarios no tienen libre acceso a Internet, ni pueden enviar o recibir mensajes con libertad, y todas sus comunicaciones deben pasar por los superiores. Este blindaje hace que no puedan recibir noticias de fuera. Además, internamente, los superiores tienen un régimen de vida secreto que los súbditos no conocen. Por otro lado, el voto de no criticar a los superiores impedía toda sospecha. No hay ninguna trasparencia. Además, el fundador estaba protegido por el voto de fidelidad de algunos colaboradores que, si sabían, se comprometían a guardar secreto.

– ¿El Papa Juan Pablo II sabía todo lo que hacía el P. Marcial Maciel? Tenía la información, pero siempre consideró que eran mentiras. Aunque hoy se dice que conocía a una hija del P. Marcial Maciel y que la conocía como tal, esto no es cierto.
– ¿Cómo es posible que los superiores oculten la verdad, cuando se ve claramente que son personas entregadas y llenas de buena fe y deseo de ayudar? Probablemente se trata de una deformación de conciencia. Consta que el P. Marcial Maciel tenía gran capacidad de manipular la conciencia de sus directos colaboradores, a los que hacía realizar actos inmorales creyendo que hacían la voluntad de Dios. Algunas de estas deformaciones perviven hoy y se han transmitido en distinta medida a muchos legionarios y miembros del Regnum Christi.
– ¿Cómo es posible que hoy muchos legionarios y miembros del Regnum Christi sigan desinformados sobre la verdad del P. Marcial Maciel? Porque los superiores generalmente no han creído conveniente manifestar esta verdad, aduciendo múltiples excusas, sobre todo la de preservar la caridad y no dañar la vocación y la entrega a Dios de las personas. En realidad, al tratarse de un derecho y un deber el conocer dicha verdad, se falta a la caridad y se daña la verdadera vocación cuando se mantiene a las personas en el error. La experiencia que hemos vivido es que este empeño en defender al fundador y a la institución a toda costa ha costado la pérdida de muchas vocaciones, y estas vocaciones era lo que realmente debería haberse procurado salvar.

– ¿Por qué muchos legionarios ya no llaman “nuestro padre” al P. Marcial Maciel? Si a un padre biológico no se le puede dejar de llamar “padre” a pesar de las desviaciones morales que pueda tener, pues la relación que existe con él se produce como efecto de un hecho sobre el cual no se puede rectificar: la paternidad biológica, y del mismo modo a un sacerdote se le llama “padre” por la unción sacerdotal, que también es irreversible, sin embargo, a un padre espiritual se le puede dejar de llamar “padre” cuando su vida moral o espiritual no responde al ideal cristiano que debería representar.
– ¿Debemos tener en la Legión y el Regnum Christi como punto de referencia al P. Marcial Maciel? Ciertamente no en el sentido en el que cualquier orden o congregación religiosa tiene a su fundador como punto de referencia (cfr. Concilio Vaticano II, LG 45-46 y PC 2b), pues no se puede considerar que fue un “hombre de Dios”, sino más bien un genio del engaño. Del mismo modo, sería contraproducente ponerlo como ejemplo para los alumnos de nuestros colegios pues la verdad sobre su vida es la historia de un hombre cargado de perversiones.

– ¿Cuáles son las principales deformaciones presentes hoy en la Legión y el Movimiento? Son varias; algunas de las principales son:

1. Se desconfía a priori de todo lo externo a la congregación y juzgar todo desde la institución, sin juzgarla a ella. Las normas y tradiciones de la Legión y el Regnum Christi se convierten en norma absoluta. Por ejemplo, son buenos los obispos que nos apoyan, son malos los que no lo hacen.

2. Se antepone la institución a las personas en el momento de tomar decisiones sobre ellas. Así, por ejemplo, se pide a alguien que acuda a un nuevo destino sabiendo que a donde llegue se le cambiará a su vez a otro que, aunque ya se tiene pensado, no se le comunica a él sino hasta un segundo momento, o se habla de un viaje para unos días y, llegando, se le da un nuevo destino.

3. Se justifican medios ilícitos -como el engaño- con una finalidad conveniente, como el bien de la institución, su unidad y su crecimiento.

4. En la práctica, se considera que el engaño no es pecado y se practica con mentiras, medias verdades o silencios. Basta ver las estadísticas anuales.

5. Se cree que se obedece a la Santa Sede cuando se cumple sólo con la letra de las indicaciones que da, pero sin respetar el espíritu, aunque muchas veces sólo conocemos lo que dice la Santa Sede de un modo indirecto, a través, de los superiores, por ejemplo, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió el documento sobre la anulación del voto privado dirigido a todos los legionarios y miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi que nunca se nos entregó.

6. Se mantiene un doble lenguaje divergente: el de las palabras y el de los hechos. En las palabras todo es bondad y amor, mientras que de hecho se aísla y se manipula a las personas, sobre todo si no están de acuerdo con los superiores.

7. Se somete absolutamente la conciencia, núcleo más secreto y sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios (Concilio Vaticano II, GS 16), al criterio y voluntad de los superiores y a normas escrupulosamente concretas para controlarla. La abnegación de juicio y de voluntad ha creado personas sin capacidad de discernimiento propio, sometidas a un sistema.

8 Se sigue defendiendo que el superior está por encima de las normas, que el legislador -P. Marcial Maciel- estaba por encima de la ley.

9. No se reconoce humildemente el pecado en la vida de las personas y de la institución.

10. Se dice que se trabaja para la Iglesia, pero sólo nos acercamos a ella cuando nos conviene y para sacar nuestros objetivos.

11. Se ha creado un ambiente de desconfianza mutua basado en la posible delación de los errores ciertos o inventados, muy distinto al espíritu de familia del que siempre se habla.

– ¿Hay transparencia en la administración de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi? Todos decimos que la hay, pero muy pocos han visto alguna vez un balance de cuentas. En la mayoría de las congregaciones religiosas, todos los sacerdotes y religiosos de votos perpetuos tienen acceso a estos datos. Incluso, algunas las hacen abiertamente públicas, como la Congregación de los Steyler Missionare o Congregación del Verbo Divino (Societas Verbi Divini), que incluso los publica en Internet.

– ¿Por qué los laicos que trabajan en nuestras obras no dicen nada sobre las irregularidades que perciben? Porque muchos de ellos dependen económicamente de las obras y no quieren poner en peligro su trabajo. Por ello, aunque en conversaciones privadas señalan errores, deformaciones y abusos graves, sobre todo desde el punto de vista administrativo y de abuso de poder, no han sido capaces de acudir a los visitadores o de expresar de algún otro modo sus quejas. Saben que eso les costaría su puesto de trabajo, como ya ha ocurrido en algunos casos. Esto también sucede con muchos legionarios de Cristo y miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi, que saben que sus testimonios no pueden aportar grandes datos, pero sí poner en peligro su situación personal. Piensa, por ejemplo, qué haría un miembro consagrado que tuviera entre 50 y 60 años de edad que tuviera que dejar la vida consagrada por enfrentarse al sistema en el que vivimos. O, más fácil, piensa qué harías tú y por qué tú no quieres hacer nada después de haber leído esto.

Roma, 12 de diciembre de 2009

Solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe

07/06/2016 at 10:10 PM Deja un comentario

DOBLE VIDA

La doble vida de Marcial Maciel

Fue a finales de los ochenta. Un legionario que había trabajado durante algunos años como secretario personal del P. Maciel impartía una de las habituales charlas en Roma. Como era frecuente en la Legión, aquel hombre relataba en tono grandilocuente un sinfín de anécdotas que ensalzaban la figura de “Nuestro Padre”. En el fundador todos veíamos un santo y un hombre digno de admiración por su espíritu emprendedor, su vida repleta de sinsabores granjeados por su afán de llevar a término el plan de Dios, y un maestro que alcanzaba un ideal de perfección que nosotros, pobres mediocres, no lográbamos. Mientras el discurso de aquella conferencia corría entre relato y relato, algo llamó poderosamente mi atención.

–Una de mis experiencias más íntimas con Nuestro Padre– nos contaba el sacerdote –fue tener que comunicarle la muerte de Mamá Maurita (así llaman los legionarios a la madre del fundador). Mamá Maurita murió el día de navidad de 1977 y para mí fue muy tenso y triste no haber encontrado a Nuestro Padre hasta ocho días después de haber enterrado a su madre-.

Recuerdo con toda nitidez que yo me quedé absorto al escuchar ese relato. Si la madre del fundador había muerto el día de Navidad, ¿dónde había pasado Nuestro Padre la Navidad y el Año Nuevo? Porque las Constituciones dejan claro que todos los legionarios deben pasarlas en la propia comunidad. Para entonces yo ya había podido comprobar que el P. Maciel no se ajustaba a las normas con que a nosotros nos cuadriculaban la vida religiosa, pero no alcanzaba a imaginarme que el fundador estuviera el periodo navideño entero alejado de todo contacto con la Legión y con su propia familia.

Tiempo después el P. José Félix Medina contaba a los novicios de Cheshire, CT, (US) cómo Nuestro Padre con frecuencia partía de viaje en solitario. Nos decía que nadie sabe a dónde va ni los asuntos que lleva entre manos. –A él le gusta ser discreto. –Sabemos que en sus viajes a veces ha ayudado a congregaciones religiosas muy pobres. –Unas monjas de Nayarit un día me comentaron que estaban agradecidísimas al P. Maciel por toda la ayuda económica recibida.

Meses más tarde, los novicios estábamos en la quiete (el único momento del día en que los hermanos pueden dialogar entre ellos) cuando un hermano empezó a comentar que Nuestro Padre tenía un pasaporte falso. –Está tan perseguido en México que tiene que usar un pasaporte falso para no dejar pistas. –¿Pero cómo es posible? –preguntaba un hermano norteamericano. –En mi tierra todo es posible con una buena mordida –respondía otro mexicano. –Además, él tiene permiso de la Santa Sede para estas cosas debido a su posición tan delicada. –A veces es el Papa mismo el que le pide gestiones delicadísimas.

Así circulaban entre los hermanos un sinfín de mentiras y medias verdades sobre el idolatrado fundador.

¿Cómo pudo Maciel llevar una doble vida, y que ésta fuese ajena a toda su congregación? En realidad no pudo. Sus más íntimos colaboradores, y al final también la totalidad de los superiores mayores, pudieron hacerse una idea más o menos nítida de cuál era el modus vivendi de Marcial Maciel. El resto de los legionarios sólo podía percibirlo de soslayo. Los acontecimientos les iban revelando poco a poco, no de golpe, que el fundador no vivía como legionario; además muchos pudieron comprobar que esa vida “impropia” contenía profundas resquebrajaduras morales. Precisamente esta es la razón por la que muchos de los que han sido superiores en la Congregación ahora están defenestrados y proscritos: porque se han desengañado del sistema y saben demasiadas cosas.

Marcial Maciel hacía las maletas con frecuencia. Casi la mitad de las noches de su vida las pasó en hoteles o en casas de vacaciones alquiladas, siempre de excelente calidad. El secretario personal le acompañaba al aeropuerto y allí le dejaba. El hombre que escribía a sus religiosos pidiéndoles que no se quitaran la chaqueta negra en el avión porque era un signo de “aseglaramiento”, cuando viajaba, vestía un traje de color discreto y corbata oscura, nunca traje clerical. No se hubiera visto bien “de cura” viajando en 2primera”. Frecuentemente, ni siquiera el secretario personal sabía el destino del viaje. Y si el fundador no lo decía, el secretario no debía preguntar. A veces Maciel le decía: “tengo la vuelta dentro de ocho días, venga a recogerme”. El billete podía sacarse en el mismo aeropuerto. El coste, por supuesto, no era importante, él era el único legionario dispensado de rendir cuentas. Se le proveía de inagotables fondos porque no podía haber obstáculos económicos para una misión de la envergadura que Dios le estaba pidiendo al fundador. (Mientras él gastaba sin freno, en Salamanca nos rompíamos la cabeza para ver como pedir limosnas y apretarnos el cinturón porque con la devaluación del peso mexicano de mediados de los ochenta la Legión perdía millones. Fue entonces cuando a los novicios nos empezaron a dar de comer verdura medio podrida de la que sobraba en Mercamadrid. Todavía no se había producido el milagro americano del P. Anthony Bannon, que llenó de dólares las arcas legionarias.)

Muchas veces no estaba prefijado el destino de sus viajes: había varios lugares del mundo donde él encontraba lo que buscaba, y si un destino fallaba, valía otro: sus paraísos eran más terrenales que celestiales. Nadie, ni el mismísimo Vicario General, se atrevería a preguntar por el paradero del P. Maciel, y si lo hacía alegando alguna razón de peso, casi siempre obtendría una respuesta evasiva del secretario personal, un “imposible encontrarle”.

El que fuera Administrador General de la Congregación a principios de los noventa, el entonces P. Stephen Fitcher, L.C. ha declarado que cada vez que Maciel salía de Roma le entregaba cinco mil dólares y otra cantidad equivalente en la moneda del país al que iba a viajar: “él era para mí un héroe, yo nunca le hubiera cuestionado”, dijo Fitcher. Posteriormente la cosa fue más sencilla, porque la Administración General concedió al P. Maciel una tarjeta de crédito American express Gold con la que pagar sus elevadísimos gastos de una forma más discreta (Los legionarios tienen prohibido el uso de tarjetas bancarias).

Así de simple, ni siquiera los Directores Territoriales, el Vicario General, el Secretario General o el Secretario personal… nadie sabía por dónde andaba el fundador la mayor parte del tiempo. Los escasos días que pasaba visitando comunidades, se hospedaba en Hoteles. Salía del centro cuando los religiosos estaban en la capilla o cenando, aunque siempre había algún rezagado que dejaba escapar su mirada indiscreta. Otros llegamos a espiarle aposta, impresionados al verle salir del centro que había visitado en “traje de seglar”. Casi nunca dormía en el Centro Comunitario. En algunas ciudades tenía sus propias casas de uso particular: al menos en Roma, México D.F., Cuernavaca, Cotija y Reajo del Roble, Madrid. Algunas de esas casas eran conocidas y en ellas el P. Maciel se dejaba acompañar por religiosos de la Congregación, pero otras, como el piso del centro de Roma, eran secretas. Sólo unos pocos de los cientos de legionarios que vivían en la Ciudad Eterna sabían de su existencia. ¿Para qué usaba Marcial Maciel su piso de Roma teniendo como tenía, estancias exclusivas tanto en la Dirección General como en el Teologado? Sus habitaciones en el Teologado, que sólo usó unos pocos días en toda su vida, eran facilmente reconocibles para nosotros: eran las únicas ventanas con extractores de aire acondicionado. Me consta que durante un periodo de tres años seguidos, Maciel sólo usó esas habitaciones cuatro días. Para los hermanos que compartían ese ala del edificio era una mortificación, porque se les obligaba a mudarse a otra zona. Alguno de los secretarios particulares ha reconocido que en esas casas solía haber publicaciones pornográficas.

Maciel no pasaba en la misma casa más de dos meses seguidos: durante semanas enteras nadie sabía su paradero. Algún vecino, tan ocioso como observador, ha comentado que le vio pasar periodos de diez días en la costa italiana, de vacaciones, con una familia, sin hacer la más mínima vida religiosa. –“Ni siquiera celebraba o escuchaba misa el domingo”- declara este testigo. He de confesar que cuando recibí este testimonio nunca pensé que se trataba de su propia familia.

Estos largos periodos de ausencia en solitario, frecuentísimos, se mantienen desde los años cincuenta. En esa década la Legión se hace económicamente fuerte con su primera obra de apostolado, que también es la primera fuente de ingresos no procedentes de donaciones. El P. Maciel, en su autoconciencia, pasa de ser un pedigüeño a ser un empresario como aquellos esposos de las ingenuas mujeres a las que encandilaba con su presencia seductora. Los viajes estrictamente de placer comenzaron entonces, en los cincuenta. Uno de los denunciantes por abusos sexuales escribió una carta testimonial el año 1976, en la que recuerda las giras por España, Italia y Marruecos, con el único fin de conseguir la dolantina, el derivado de la morfina con el que el Maciel “calmaba los fortísimos dolores intestinales” que le llevaban a necesitar masajes libidinosos en la enfermería. Otros cuentan las mismas peripecias, esta vez por Nueva York y Texas.

Recuerdo su visita a Salamanca en los noventa, cuando yo realizaba mi año de Humanidades. En el centro del colegio, en el primer piso, frente al coro de la capilla, estaban las estancias del fundador: una habitación doble con baño y un despacho al que sólo entraba el hermano que semanalmente se encargaba de la limpieza. Cuando nos visitaba “Nuestro Padre”, sólo usaba el despacho para tratar algún asunto, o para hablar con algún superior, aunque él prefería pasear por los jardines. El dormitorio no lo usaba, si no era para la siesta, puesto que al caer la tarde, y siempre en el momento en que estábamos todos en la capilla, o cenando en el comedor, él salía con el secretario, que le llevaba al Parador de Salamanca a dormir. Uno de esos días en que yo andaba perdido “fuera de la voluntad de Dios”, esto es, fuera de la actividad común para todos, vi salir a mi fundador vestido con un plumas roc-noice y camisa blanca de cuello, despojado de la sotana y de cualquier otra vestimenta clerical. Lo llevaban a dormir al Parador. ¿Qué nos decían? -Nuestro Padre ha sufrido tanto en la vida que es hipersensible. -Cualquier ruido le molesta. -Tiene insomnio y a veces necesita medicarse para dormir. -Por eso no puede quedarse con la comunidad, porque hacemos mucho ruido y no descansa-. Sí, así era. Los culpables de que Maciel tuviera que ir al Parador de Salamanca a dormir éramos nosotros, que no sabíamos ser lo suficientemente silenciosos.

Así las cosas, era muy difícil que un religioso estuviese todo un día completo con el Superior General, a excepción de sus propios secretarios particulares. (Estos le duraban dos o tres años, tras los cuales, o salían asustados de la congregación, o terminaban viviendo a su manera la vida religiosa, algunos algo tocados de la cabeza) Por otro lado, el P. Maciel no escogía a sus secretarios por criterios de efectividad, sino por criterios afectivos. El que le parecía más atractivo o empático, ese era elegido. Ya por entonces, el P. Maciel adolecía de desequilibrios afectivos y mendigaba cariño inconscientemente, como tantos hombres.

Se nos decía que Nuestro Padre tenía un don especial para adivinar cómo eran las personas con sólo ver su fotografía. ¿Por qué? Porque cuando llegaba el momento de remover a los religiosos, él tomaba decisiones sobre unos y otros cambiándolos de destino pastoral, conociéndoles sólo por una fotografía que le mostraban del interesado. Lo hacía con total seguridad y aplomo: al que veía más guapo o aparente le daba el mejor puesto.

Eso sí, las horas que el fundador pasaba con la comunidad, su conducta siempre era intachable: era una efigie perfecta, de porte noble, ponderado, seguro de sí, con la respuesta adecuada, con una caridad y un detalle externamente exquisitos para con todos… Pero cuando raspabas, cuando intentabas conocerle por dentro, entonces veías que nunca hablaba de sí mismo, que no llegabas a saber quien era, que escondía sus sentimientos y emociones. Sólo conocíamos al Maciel que él creía ser, no al que era de verdad. Cuando le escuchabas en sus conferencias (las “questions”) descubrías algunos aspectos que chirriaban desde el sentir cristiano, pero siempre encontrabas alguna justificación en tu interior; él había realizado una ingente obra de Dios y no podía estar mal.

Hoy sabemos con certeza qué tipo de obras de caridad realizaba en sus misteriosos viajes. Sabemos que no fue un hombre “tocado” por Dios, sino un impostor que se dio una buena vida a costa de sacrificios ajenos. Llevó dos vidas paralelas y en lo único que coincidían el Maciel fundador y el Maciel crápula era en las ansias de grandeza. Podemos comprender que fue un hombre desarraigado y roto, que nunca tuvo un hogar en la Legión, y que tampoco lo tuvo fuera. En esos constantes viajes con los que llenaba su vida estaba siempre huyendo de sí mismo como un cínico cuyo principal pecado no fue la lujuria ni la codicia, sino la mentira.

29/04/2015 at 3:59 PM Deja un comentario

El encubrimiento a Maciel, cada día más evidente

Ningún Legionario de Cristo iría a la Curia Romana sin informar primero a su propio Director General. El Encubridor Álvaro Corcuera, que no debería seguir siendo Superior General de la Congregación, debe decir desde cuándo lo sabía.

Cuenta lainformación.com que Rafael Moreno, que durante 18 años fue secretario de Marcial Maciel, intentó en 2003 informar al Vaticano de la verdadera vida del fundador de los Legionarios de Cristo, pero "no fue escuchado, ni creído" y el cardenal secretario de estado de entonces, Angelo Sodano, no le concedió la audiencia que le pidió.

Así se asegura en el libro "Sua Santita", de Gianluigi Nuzzi, que acaba de salir a las librerías en Italia, que recoge documentos reservados y cartas confidenciales enviadas al papa Benedicto XXI y a su secretario particular, Georg Ganswein, filtrados desde el Vaticano.

El libro incluye un centenar de documentos, entre ellos uno de la Secretaría Particular de Su Santidad, escrito a mano en italiano y alemán, con fecha 10 de octubre de 2011, que Nuzzi atribuye a Georg Ganswein, referente a un encuentro de éste con el sacerdote Rafael Moreno, quien fue durante 18 años secretario particular de Maciel, castigado en 2006 por el papa Ratzinger por pederasta.

El encuentro se produjo, según la nota, entre las nueve y las nueve y media de la mañana en la tercera planta del Palacio Apostólico y durante el mismo Moreno, que procedía de México, informó a Ganswein de la conducta de Maciel y reconoció que él "había destruido pruebas, material incriminatorio", según los apuntes tomados por el secretario del papa.

Ganswein también escribe que Moreno le contó que "ya en 2003 quiso informar a PP II (en la fotocopia del documento que se muestra en el libro la primera P parece una J), pero que no fue escuchado y no le han creído" y que "quiso informar al cardenal Sodano, pero no le concedió la audiencia".

Nuzzi señala que con PPII, Moreno se refiere al papa Jaun Pablo II y asegura que si el secretario de Maciel, que actualmente vive en Brasil, no miente, lo que contó "significa que tres años antes de la versión oficial, en el Vaticano se conocían los detalles la conducta del fundador de los Legionarios de Cristo.

Maciel (1920-2008) fue castigado por Benedicto XVI el 19 de mayo de 2006 por los abusos sexuales que cometió durante décadas contra seminaristas y por la triple vida que llevó (abusos sexuales, uso de drogas y relaciones con mujeres, con las que tuvo varios hijos).

No obstante, Benedicto XVI aseguró en el libro-entrevista "La Luz del Mundo”, del escritor alemán Peter Seewald, de 2010, que sólo a partir del año 2000 se comenzó a tener puntos de referencia concretos sobre Maciel y que eran necesario tener pruebas ciertas para estar seguros de que las acusaciones tenían base.

El papa Ratzinger reconoció que "por desgracia" el caso fue afrontado "con mucha lentitud y retraso", debido a que "estaba muy bien cubierto".

Nuzzi escribe que las "jerarquías" del Vaticano nunca analizaron con atención el caso Maciel y señala que las declaraciones de Moreno confirman que la Curia Romana "a su más alto nivel ocultó a Maciel durante un cierto periodo de tiempo, sin tramitar las acusaciones que les llegaban".

Moreno logró hablar, según Nuzzi, con el cardenal Velasio De Paolis, encargado por Benedicto XVI de sanear la Legión de Cristo, pero, según señaló a Ganswein, le dedicó "poco tiempo".

Sobre De Paolis, Nuzzi afirma que el cardenal "jamás ha ocultado" su intención de dar "un perfil bajo" a la investigación sobre Maciel.

También cuenta que De Paolis ha afirmado que la Legión de Cristo está dividida entre los que quieren "claridad y que sean alejados los más estrechos colaboradores de Macial" y quienes pretenden "borrón y cuenta nueva rápidamente" y que éste último es el grupo más fuerte.

Asimismo señala que el escándalo Maciel ha propiciado que disminuyan las donaciones, que la congregación tenga deudas y que haya perdido credibilidad.

El libro, considerado por los observadores vaticanos como la mayor filtración de informes reservados de la Santa Sede, ha puesto de nuevo en la picota a la Curia Romana y el Vaticano ha anunciado que llevará ante la justicia a los autores de la filtración de esos documentos, cuya publicación calificó de "acto criminal".

23/05/2012 at 10:04 AM 3 comentarios

La Legión de Cristo sigue podrida. De Paolis no quiere reformas, sólo busca la paz.

Reproducimos la carta de despedida de una ex-consagrada, una mujer admirable que no puede callar. Una muestra más de que la Legión de Cristo, incluida su rama femenina, sigue siendo un agua estancada cada día más podrida.

“Si este hombre, a quien espero Dios haya acogido en su misericordia y por quien sigo rezando, nos engaño, y él fue el iniciador del RC, es de lógica que hemos de revisar toda la obra de arriba abajo, pues todo venía de él: carisma, metodología, espiritualidad…todo. Al poco tiempo, para mi gran sorpresa, vi que había un grupo de superiores que no estaban dispuestos a hacer la verdad. Fui testigo de que me mintieron, y no solo en una ocasión.”

28 de abril de 2012

Madrid

Estimado P. Montan,

Le mando esta carta para que usted la remita al Delegado Pontificio, Monseñor De Paolis.

Me llamo Nieves García Horcajada, llevo casi 28 años consagrada en el Regnum Christi, y tengo 48 años y medio. Agradezco a Dios su infinita bondad y misericordia para con mi alma a lo largo de toda mi vida. Creo que ha llegado el momento de hacer públicos los motivos por los que deseo vivir mi consagración solo de cara a Dios, como hija de la Iglesia y acogida a la paternidad del obispo de mi diócesis.

No pido ninguna dispensa de promesas porque me consagré a Cristo y con su gracia a Él le quiero seguir siendo fiel, viviendo pobreza, obediencia y castidad. No pido desvincularme del Regnum Christi (que es la expresión de moda) porque en este momento la aprobación del Regnum Christi no es definitiva, está en revisión, por lo tanto no la reconozco como institución aprobada ordenadamente y de derecho pontificio. Ahora están bajo la aprobación de un Delegado Pontificio, que no es por lo tanto el Papa.

Para su tranquilidad, y la de los superiores, aclaro mi situación de vida, respecto al Movimiento. Agradezco la ayuda económica que me han dado este pasado año, aunque era lo normal pues seguía a la espera.

          Dado que hago pública esta carta para que no haya interpretaciones por parte de nadie acerca de mi persona, quiero empezar aclarando que he sido una persona muy feliz en el tiempo que he vivido en esa institución. Feliz por la oportunidad de conocer a Cristo y amarle, y por haberme permitido conocer y servir a miles de personas que me han dado sin merecerlo su cariño y confianza. Feliz por la caridad, en ocasiones vivida en los equipos en los que he vivido. Doy testimonio de cuanta bondad y pureza hay en los corazones de mis compañeras, que para mí han salido un aliciente y un testimonio de vida. Ahora soy un poco más feliz porque vivo para ser amada primero por El, con más humildad y necesidad, como creatura e hija suya. A todas y a cada una de todas las personas que he tratado, quiero dar las gracias de todo corazón. A todas las llevaré siempre en mi corazón porque están presentes en mi oración diaria. Las consagradas que han salido, las que se quedan. Esto son diferencias y categorías humanas, no cristianas, con las que no comulgo. Todos vivimos en el Corazón de Jesús y en el seno de nuestra Madre la Iglesia.nieves

          Las puertas de mi vida venidera están abiertas a todas. Pueden tocar cuando quieran, y aquí tendrán siempre a la Nieves que han conocido, (Nievecitas de limón para las mexicanas), aunque a veces me retraso un poco en contestar, pero lo hago.

          ¡Cuántas cosas hemos vivido en estos últimos tres años, P. Montán! No se imagina que increíble aventura espiritual nos tenía preparada Nuestro Señor. Le encantan las sorpresas, pero más le gusta la verdad y el auténtico amor.

          Yo fui de las grandes admiradoras de Maciel desde los 12 años. Hasta algo fanática del RC. Cuando Jesús metió ese gol espectacular a través del cual la verdad emergió después de haber estado, escondida casi 60 años, todo cambio. Comenzó un segundo tiempo del partido de mi vida, muy distinto.

          Mi pobre razonamiento, al saberlo, fue muy simple. Si este hombre, a quien espero Dios haya acogido en su misericordia y por quien sigo rezando, nos engaño, y él fue el iniciador del RC, es de lógica que hemos de revisar toda la obra de arriba abajo, pues todo venía de él: carisma, metodología, espiritualidad…todo. Al poco tiempo, para mi gran sorpresa, vi que había un grupo de superiores que no estaban dispuestos a hacer la verdad. Fui testigo de que me mintieron, y no solo en una ocasión. Ahí entró la duda ¿Cómo obedecer a personas que mienten? No es Dios el padre de la mentira ¿Y mi conciencia dónde queda? A ella me agarré y la luz de la verdad fue entrando, con mucho dolor pero llenándome de paz. De esa paz que el mundo no puede quitar. Ese era el camino.

          Estuve cerca de los visitadores, acudí a Roma tres veces para hablar con el P. Álvaro, el P. Luis, con miembros del Consejo Pontificio para laicos, con personas que trabajaban en la Congregación para la vida consagrada y sociedades apostólicas; hablé con jóvenes que habían sido abusados sexualmente por legionarios que no eran ya el P. Maciel (algo que ha sucedido en bastantes ocasiones), y los acompañé a denunciar ante el visitador correspondiente. He denunciado con las autoridades correspondientes de la Iglesia como pide el Santo Padre, al ver que algunos superiores, los encubrían. Descubrí, en ese tiempo, que la aprobación que tenían nuestros Estatutos no venía realmente del Santo Padre, era un papel firmado por hombres que habían mentido, letras muertas en un papel. Nunca fueron “la voluntad de Dios”. Acudí a tres canonistas expertos y todos me decían lo mismo. Fueron unos años en los que sentía dentro de un huracán y no podía salirme de él. Aquellas personas que me conocen le podrán decir que en general soy alguien conciliador, obediente, tranquila. ¿Qué me ha pasado? No lo sé. Quizás mis formas no fueron siempre las más serenas, pero le confieso que sentí MIEDO, mucho miedo de haber dado mi vida a una mentira. Perdone P. Montán pero estudié filosofía antes de consagrarme y el tema de la verdad, para mí es vital.

          Yo estaba dispuesta a luchar el resto de mis días para hacer de nuevo esta obra, pero cimentada en la roca de la verdad que es Cristo, y sin ocultar nuestra mentira. Hacerlo con humildad, de la mano de la Iglesia. ¡Cuánto me hubiera gustado! Pero aun habiendo hecho todo lo posible, me encontrado con un muro gigante y misterioso que oculta, miente (la verdad menos uno es la mentira más peligrosa), y a veces, confieso con dolor, sostenido por algunos hombres de Iglesia, que no son modelos de Evangelio. Desconozco sus últimos motivos, pero al menos sus hechos están muy lejos de ser semejantes a los hechos de Jesús, mi amado y Buen Jesús. Tristemente reconozco que me ha defraudado mucho el Cardenal De Paolis, especialmente desde que no hizo la comisión de la verdad.

          Hablé, escribí, traté de servir y ayudar a mis compañeras pero eso me costó una invitación solapada a irme a mi casa. Mis padres, que han entregado a Dios a sus dos hijas, con 80 años ahora, me abrieron las puertas de su casa, sanaron mis heridas, respetaron realmente mi proceso, cuidaron mi fe y mi vocación. Le doy gracias infinitas a Dios por mi familia. Yo la he tenido y la tengo ahora, otras ya no la tienen, y también las invitaron a coger su maleta, e irse a buscar otro techo. Mis padres me han devuelto la fe en la familia, que perdí en el RC. Esa familia del RC, que cuando llegué a Madrid, me invitó a no asistir ni ir a Mirasierra. Quiero contar los hechos, no porque esté herida, sino porque la verdad por dolorosa que sea, nos puede abrir la conciencia, nos purifica, nos ayuda a ser humildes y nos permite que no vuelva a suceder con otras.

          Dios me ha regalado experiencias maravillosas en estos meses, como poder reconciliarme y pedir perdón mutuo con mi equipo de Las Rocas, cuando algunas de ellas escribieron cartas pidiendo mi expulsión por hablar con la verdad. ¡Que bella es nuestra fe! De la mano de Jesús y con un poquito de humildad la reconciliación es posible Y COMO SANA EL ALMA. Repito, las puertas de mi vida y de mi corazón están abiertas a todos, al P. Álvaro, al P. Luis, a Maleny, al P. Delgado algunos a quienes he buscado (excepto el P Luis que siempre estuvo ahí), y nunca “hemos logrado coincidir”. De verdad que se lo agradecería mucho, mucho. Les quiero más de lo que ellos se imaginan.

          Pido perdón a todas mis compañeras por el mal, que siempre inconscientemente pudiera haberles hecho, y ahora por el dolor que sé que les causo al escribir estas líneas, pero es mayor mi amor a ellas, y Dios que me juzgará al final de esta vida, es testigo de ello.

          Esta decisión la he tomado después de volver a Roma y hablar con el cardenal Joao, un hombre de Dios y evangélico. Él no me lo ha dicho, pero me confirmó lo que ya sabía. También lo ha provocado el hecho de haber vivido junto a dos compañeras su invitación a ir a recoger su maleta, sin dormir en el centro, después de 25 y 34 años de consagración. ¿Por qué Jesús quiso que yo estuviera ahí a su lado? No lo sé, pero así fue. Y la he tomado después de muchas horas de oración delante de Jesús Eucaristía, muchas.

          Le doy gracias públicamente a mi hermana de sangre y de consagración. Ella ha sido mi buen samaritano, que acudió a mi lado cuando caí en el camino, sabiendo lo delicada de la situación, pero eligió amar primero. Ella sigue adelante fiel a su conciencia y es una valiente. ¡Animo, mi niña, te apoyo en todo, porque sé que buscas a Dios con sinceridad, como muchas a tu lado! Seguimos por encima de todo siendo HERMANAS. Ella me ha enseñado lo que es el respeto, la comprensión y LA FRATERNIDAD.

          Quisiera estar cerca de todas y todos, de las de Totus Tuus, a quienes tengo la oportunidad de ver con más frecuencia, y con las del RC y las que ya no lo son. Así como todas las personas maravillosas que Dios ha puesto en mi vida a lo largo de estos años, de los legionarios que han sido compañeros de fatigas en la búsqueda de la verdad, los que están dentro y fuera, de otros valientes que han hecho la verdad a fondo y para ser fieles a su conciencia han dejado el sacerdocio que fue forzado por Maciel; a todos les doy las gracias, y espero seguir en contacto y siempre unidos en la oración, en el Corazón de Jesús, en la fidelidad al Papa y al amparo de la Virgen del Perpetuo Socorro, mi gran amiga, protectora, fuente de inspiración y consoladora.

          Ahora a vivir como Ella, salvando las distancias, en este mundo tan necesitado de esperanza, caminando con las personas, entre ellas, sin más identidad que mi fe en el Evangelio, y mi corazón consagrado.

          Acabo ya estas líneas porque no puedo dejar de llorar. P. Montan dígales a todas las que vea, que las quiero mucho, que nunca las voy a olvidar, nunca.

          Dicen que quien mucho se despide, pocas ganas tiene. En fin Padre, creo que queda clara mi posición, de todas formas si queda alguna duda, pues ya sabe, un correo o una llamadita. ¡Ánimo Padre, a vivir por encima de todo la caridad de Jesús y ya verá como todo se empieza a arreglar! El amor es el secreto que conquista el mundo, el amor humilde y siempre en la verdad.

          Legionarios, consagradas, ex consagradas, Totus Tuus…os quiero mucho. Rezad por mí, lo necesito mucho. Sigue la aventura de la vida. Todos morimos, lo que importa es HABER VIVIDO ANTES…AMANDO. Alguien (San Juan de la Cruz) dijo que al final de la vida solo se nos juzgará del amor, pues a AMAR MUCHO.

Nieves García Horcajada

08/05/2012 at 9:35 PM 2 comentarios

Zenit para la Legión, no para la Iglesia

Los Legionarios de Cristo desmoronan la Agencia Zenit al pretender convertirla en instrumento de propaganda institucional

 

Primero vino la destitución de Jesús Colina, el fundador y Director de la Agencia de noticias Zenit, urdida por Luis Garza desde Estados Unidos. Ahora llega la dimisión de todos los editores internacionales de Zenit, que no pueden aceptar el absurdo cambio de rumbo impuesto por una congregación que sigue sirviéndose a sí misma en lugar de servir a la Iglesia. Colina, exlegionario colaborador, emprendedor visionario y excelente periodista, ha sido defenestrado por una Legión que, al más puro estilo macielista, sigue engullendo a sus mejores hijos.

Si el Vaticano no lo remedia, Zenit desparecerá como voz de la Iglesia ante el mundo, para convertirse en la voz retórica y cansina de una Legión de Cristo que quiere convencer al mundo de sus bondades sin cambiar nada de sí misma. Los maquiavélicos principios del pseudo-fundador lascivo, pagano y egocéntrico, siguen asentados en la cúpula de la Congregación. Los pequeños cambios realizados hasta ahora son más maquillaje que cirugía.

Luis Garza, desde Nueva York, sigue moviendo los hilos de las finanzas legionarias. El recién nombrado Secretario General, Jaime Rodríguez, durante los últimos seis años secretario personal de Álvaro Corcuera, es el legionario más fiel y sumiso que el Director General ha podido encontrar. Es un hombre inteligente, con capacidad de captar la triste realidad legionaria y capaz de generar ideas nuevas; pero mientras no salga de la sombra de Corcuera, no actuará con criterio propio. Hoy es solamente un robot del aparato legionario, y ya se lo dejaron claro en la nota emitida por la Legión en su presentación: “no tiene autoridad propia”. Como tantos otros, hasta en sus ademanes, siempre corteses y diplomáticos, siempre ocultando su verdadera personalidad, imita al Director General. Así les enseñó Maciel.

En definitiva, la Legión de Cristo de hoy sigue siendo la secta come-cocos que conformó Marcial Maciel. Álvaro Corcuera no tiene credibilidad ninguna, y con él en la cabeza, todos los legionarios siguen desacreditados. 

Jesus González para Todomaciel

11/10/2011 at 10:42 AM 6 comentarios

El estado de la Legión según Sandro Magister

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2011/07/27/-marcial-maciel-luis-garza-legionarios-legion-papa-paolis-corcuera-abusos-dinero.shtml

01/08/2011 at 10:06 PM Deja un comentario

Las deserciones aumentan en una Legión de Cristo que sigue siendo Marcielista e inmovilista

Al Vaticano lo que menos parece importarle es el bienestar de los propios religiosos, víctimas de una secta en la que todavía hoy tienen vedada la información sobre su fundador. Los legionarios que se enteran de algo, lo hacen informándose clandestinamente.

Una de las obsesiones de Maciel en sus últimos años era la de evitar a toda costa presentar a la Congregación de Religiosos las dispensas de votos perpetuos y de la ordenación sacerdotal. Maciel pedía a sus inmediatos colaboradores que expulsaran a cualquiera que no fuera incondicional con las normas y procedimientos (lo que ellos llaman “integración”). Así, pues, la mayoría de las deserciones legionarias se producen en el teologado, cuando los religiosos tienen ya casi treinta años y están a punto de recibir las ordenes.

Hay muchos legionarios que ya no mantienen lazos con la Congregación pero jurídicamente siguen siendo legionarios de Cristo, aunque están trabajando en distintas diócesis. Los superiores prefieren mantener esta situación irregular antes que tener que solicitar una dispensa más al Vaticano.

LC60ANIV (2)

Publica Andrés Beltramo Álvarez en Notimex, que los Legionarios de Cristo perdieron un total de 42 sacerdotes en los últimos dos años, la mayoría de los cuales dejaron la congregación católica por los escándalos vinculados a su fundador Marcial Maciel Degollado.

La oficina de prensa de ese instituto religioso informó a Notimex que entre 2009 y 2010 unos 151 seminaristas (religiosos y novicios) también abandonaron sus filas mientras los candidatos a ingresar a la institución apenas crecieron en dos personas.

Las cifras oficiales establecieron que mientras en 2009 el número total de miembros de la congregación sumaba tres mil 389, al 31 de diciembre de 2010 la cifra era de tres mil 265, es decir un decrecimiento en 124 unidades.

Los Legionarios cuentan en la actualidad con tres obispos, 889 sacerdotes, mil 244 religiosos y novicios así como mil 129 candidatos, precandidatos y apostólicos (es decir aspirantes a iniciar la carrera eclesiástica).

Los números descenderán aún más porque en los últimos meses (no considerados en la estadística) varios sacerdotes y seminaristas han decidido alejarse de la congregación mientras otros curas, poco más de 10, se encuentran fuera de sus comunidades para un discernimiento.

21/06/2011 at 9:35 AM 2 comentarios

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