Posts filed under ‘Doble vida’

Las revelaciones del Vicario General

En un nuevo capítulo de la, ya no pésima, sino ridícula gestión de la crisis causada por la doble vida de Maciel que los superiores legionarios están realizando, Luis Garza Medina, Vicario General y cerebro financiero de los Legionarios de Cristo, ofrece nuevas revelaciones sobre Maciel y sus encubridores. Declara que los superiores prefirieron ocultar las cosas, y que algunos sacerdotes fueron encargados de cuidar a la esposa y a la hija del fundador. …Pero a las 24 horas de publicarse la grabación con estas palabras, su superior, Álvaro Corcuera, le obliga a desdecirse.

 

pgarzamedina2En la grabación de una charla con Consagradas del año 2009, puede oírse a Luis Garza afirmar que “Nuestro Padre tenía actos homosexuales, actos sexuales también con menores que se han continuado en forma constante a lo largo de prácticamente toda su vida, de la vida de la Legión, desde los años cuarenta hasta los noventa”, y que “tenía una sexualidad desestructurada, muy desestructurada, y eso hizo que él tuviera una relación con una mujer, continuada, constante, a lo largo de 30 años, de la cual tuvo una hija”. “Pasaba con ella Navidad, Semana Santa y el verano”. Garza también revela que el Director General Álvaro Corcuera fue el principal interesado en ocular o informar al mínimo sobre la situación del padre Maciel.

 

Luis Garza, que se refiere a Maciel como “Nuestro Padre”, dice que “a través del demonio recibimos gracias divinas que nos ayudan a encontrar la voluntad de Dios.” Y sigue diciendo que “hay que relativizar. Yo conozco señoras que llevan cuarenta años viviendo con sus maridos, que tienen hijos de treinta, y no sabían que su marido tenía un segundo frente”.

Garza admite que en 2004 un sacerdote se le acercó para decirle que sabía que las acusaciones contra Maciel eran ciertas. Y sigue afirmando que había tres legionarios que sabían de los abusos desde los años cuarenta: uno de ellos, Alfredo Torres, dijo que no hablaba por miedo a ser separado e incluso recluido en una institución psiquiátrica.

Luis garza y maciel

Preguntado sobre si Maciel tenía trastorno de personalidad múltiple, dijo que “no se pudo diagnosticar a ciencia cierta si tenía alguna afectación mental, pero sí que pudo ser un psicópata”.

También reveló que Javier Maciel, hermano del fundador de los Legionarios, “se preocupaba constantemente de la presencia de la mujer de Maciel, de quien consideraba que quería abusar de la posición del sacerdote y estaba preocupado por ella”.

Sigue afirmando que Maciel, en la convalecencia de cáncer de páncreas de la que fue operado, pidió un helado al hermano que le cuidaba, lo que aceleró su muerte. Y dijo que “Maciel no pidió ser confesado, por lo que cree que falleció tranquilo”.

Reconoce que Maciel gastaba el dinero de la Congregación sin medida ni control

Sobre la situación económica declara que Maciel desviaba fondos de la Congregación para ayudar a su familia, que él sabía que “Nuestro Padre” usaba un pasaporte falso porque una vez lo entregó por error a un secretario, y entonces dijo a éste que lo usaba con permiso de la Santa Sede. También afirma que el P. Alfredo Torres recibió un dinero del fundador para comprar un piso para una señora y su hija, que se iban a afincar en Madrid. El P. Alfredo Torres investigó y descubrió quiénes eran, pero no dijo nada. 

revelation (6)

Afirmó que el fundador de los Legionarios de Cristo manejaba un fondo discrecional de veinte mil dólares mensuales y que en la Congregación pensaban que lo usaba para obras de caridad y misionales que le encargaba la Santa Sede.

Para algunos gastos Marcial Maciel solicitaba cheques de caja a nombre de algún sacerdote, que se los endosaba, y él cobraba en un banco de Madrid. Así había miles de gastos que no se comprobaban. Además, usaba dos tarjetas de crédito con cargo a la Congregación.

Sobre el Secretario personal de Maciel, John Devlin, dijo que “tal vez sabía más de las cosas que Nuestro Padre hacía”.

Un desmentido que no desmiente nada

Luis Garza, a las veinticuatro horas de ver publicada su entrevista con las consagradas, en la que se le escucha a él mismo decir todo lo anterior, ha emitido un comunicado en el que afirma que ninguno de los superiores actuales de la Legión tenía “constancia de los comportamientos ahora conocidos de nuestro fundador y mucho menos los ha consentido”. “Ni un servidor u otros superiores, ocultamos o pretendimos ocultar las conductas que fuimos descubriendo paulatinamente después de que el padre Marcial Maciel renunciara a su cargo como director general”. (En este comunicado ya no se refiere al fundador como “Nuestro Padre”.)

“Sin embargo, como lo hemos expresado en diversos foros, ha llevado tiempo conocer de manera completa y examinar, en la medida de lo posible, la veracidad de las acusaciones contra nuestro fundador. A partir del verano de 2008 y ya con certeza suficiente de los hechos, informamos gradualmente y de manera personal a los superiores de la congregación y a los miembros religiosos de la Legión de Cristo, a los consagrados, consagradas y demás miembros del Movimiento Regnum Christi”.

Texto completo de la nota aclaratoria de Luis Garza Medina 

legionarios en via crucis

20/07/2010 at 1:57 PM 2 comentarios

Un sacerdote con el pelo teñido

En cuanto observó sus primeras canas, Marcial Maciel comenzó a teñir su pelo con el tinte rubio-dorado de una selectísima marca de alta cosmética.
 

maciel sin teñir maciel rubito y el papa

Marcial Maciel con Juan Pablo II. Ambos nacidos en 1920

 

A principios de los ochenta el pelo de “Nuestro Padre” se volvió de un rubio deslumbrante. Nos dijeron que se trataba del sol veraniego y con todo, algún padre lo atribuyó a un don preternatural; pero no, la realidad era más sencilla: ante los síntomas de la vejez en su pelo, Maciel, vanidoso y presumido como nadie, eligió un tinte rubio para su cabellera.  Así volvía a ser el “güerito” que tan atrayente resultaba para los desaprensivos rancheros de Poca Sangre en Cotija de la Paz. También usaba diariamente un perfume exclusivo que le daba un olor característico. La presencia del P. Maciel en cualquier casa legionaria se podía oler a varios metros.

J.J.T.  adoctrinando (1)

24/05/2010 at 5:27 PM 4 comentarios

El plagio del salterio, un capítulo más de una vida de mentiras

El plagio del “Saterio de mis días” es a los escritos de Maciel lo que su hija Norma Ribas es a su depravada vida sexual: la parte visible e irrefutable de un engaño mucho más grande. Una vez más, los Legionarios se equivocan al reconocer sólo lo que se hace tercamente evidente. ¿Acaso no hay más? Ellos saben que Maciel firmó cartas que ni siquiera leyó en toda su vida, que tampoco leyó nunca el libro que le escribió el P. Gonzalo Miranda y que Maciel plagió además los procedimientos, métodos y estilos de otros movimientos eclesiales y congregaciones. Eso no sería algo malo en sí, pues es normal en los carismas eclesiales inspirarse en espiritualidades precedentes, pero es justo y sano reconocerlo. Cada vez que los legionarios de Cristo reconocen algo sobre la oscura vida de su fundador, nos quedamos pasmados por su cinismo. Que lo suelten todo, sólo entonces podrán volver a empezar.

 

De todos los textos que en la Legión se nos entregaban bajo la firma de “Nuestro Padre”, el salterio era el que nos parecía más claramente alejado de la mentalidad, los textos manuscritos y la oratoria del fundador. Ya entre los legionarios se comentaba que se había inspirado en otros autores. También se comentaba, siempre con suma prudencia para no faltar al voto privado de “no criticar al superior”, que había un escrito muy semejante publicado unos años antes que el suyo. A partir de 1996 empezó a cuchichearse entre los menos escrupulosos que en realidad era una obra prestada.

Ahora los legionarios reconocen oficialmente lo que ya era vox populi en círculos legionarios: el salterio es una nueva estafa del taimado embustero Maciel.

En Todomaciel estamos convencidos de que ha sido la Santa Sede la que ha obligado a reconocer este plagio, pues tenemos la seguridad de que hace ya algunos años se denunció ante el Vaticano. Y estamos convencidos de que los legionarios actúan una vez más empujados por una realidad que siguen negando, pues en su reconocimiento se quedan cortos, y siguen guardando muchos secretos.

Los legionarios deberían dar a conocer a los suyos los nombres de los “negros” que escribieron las cartas del P. Maciel, deberían explicar cómo se gestaron y aclarar a los suyos el grado de autoría que corresponde al falsario iniciador de la Legión (en la mayoría ninguno, y en el resto mínimo). Deberían sacar a la luz quién escribió realmente el libro “La formación integral del sacerdote católico”, publicado nada menos que en la colección Maior de la prestigiosa Biblioteca de Autores Cristianos.

Reconocer la verdadera autoría de los escritos es, además, distanciarse del pseudo-fundador crápula y hacer justicia a los auténticos cofundadores fieles, trabajadores y entregados. Maciel no fundó nada, sólo fue un iniciador. La espiritualidad legionaria la gestaron hombres que cubrieron con su experiencia la vaciedad espiritual del  falso fundador. Maciel fue “ un gran eclesiástico”, sin duda, pero no fue un “profeta”, sino un “falso profeta”, un eclesiástico indigno.

El legado personal de Maciel se reduce en realidad a tres elementos:

– Líderes, líderes, líderes.

– Números, números, números.

– Fidelidad incondicional al Papa y a la Iglesia (aunque ésta se acabó cuando la Iglesia castigó a Maciel y los legionarios miraron para otro lado, aferrándose a la supuesta santidad de su falso fundador).

A modo de ejemplo, ofrecemos aquí unos versos del salterio que “robó” Marcial Maciel, en particular el denominado por los legionarios “Salmo de amor a la cruz”:

¡Oh bendita cruz que Tú,Señor,me diste!

Con ella sobre mis hombros,

camino los días de mi destierro

por la vía dolorosa de mi larga pasión.

Y con mi cabeza sobre ella duermo

las negras noches de la soledad de mi dolor.

¡Oh cruz, inseparable compañera

de los dulces años de mi padecer por mi Dios!

Primero te sufrí con paciencia.

Después te llevé con gusto.

Hoy te abrazo ya con amor…

¡Oh cruz hermana!

Tanto te hundiste y te clavaste en mi cuerpo

que me has llegado ya a lo más hondo del alma…

¿Es posible que algún día te separes de mí…?

Y cuando tú me dejes, ¡oh cruz tan mía!,

¿podré yo vivir sin ti…?

¡Gracias, Señor!

Porque me has dado la cruz.

Y la cruz que me has dado

está ya sobre mis hombros.

Y yo quiero seguirte bajo su peso.

¡Dolor, dolor!: tú no deberías ser en mí

sino una palabra vana.

Porque, ¿qué tienes de dolor,¡oh dolor!,

cuando de Dios vienes…?

14/12/2009 at 10:41 AM 19 comentarios

No estamos ante un caso de “desdoblamiento de personalidad”

Marcial Maciel no era un enfermo mental. No encuadra en la patología denominada “desdoblamiento de personalidad” o “personalidad disociada”. Maciel fue un hombre sano física y mentalmente. Llevó dos vidas paralelas e incompatibles actuando siempre con plena conciencia de lo que hacía y con cuidado esmero para no ser descubierto.

 

Maciel no tenía los problemas mentales del dueño del motel en “Psicosis” de Alfred Hitchcock, ni era como “Jeckill y Mr. Hyde” en la novela de Stevenson. Más bien podemos comparar a Maciel con Hitler, que, como mostró recientemente la película “El Hundimiento”, se mostraba dulce y tierno ante niños y mujeres mientras ordenaba exterminar a todos los judíos de Europa. También le podemos comparar con Pablo Escobar, el potentado narcotraficante que adornaba su vida con cientos de obras filantrópicas y se mostraba ante la sociedad como un gran amigo de la humanidad. Y quizá la mejor comparación sea con Frank Abagnale Jr., cuya rocambolesca vida nos la mostró Spielberg en “Atrápame si puedes”: se hizo pasar por piloto, médico y abogado, falsificando cheques y timando a todo el que se le ponía por medio. El engaño y las maquinaciones para mantener una mentira creciente se convirtieron para él en un deporte, una necesidad vital. Lo mismo ocurrió con Maciel:  no estaba loco; fue un cínico, embaucador y tramposo, pero cuerdo. Fue un gran “Tartufo”, como el de Moliere, pero esta vez en pleno siglo XX. Que llegara a convencerse a sí mismo de que era un gran benefactor de la Iglesia y un hombre encomiable, no le exculpa. Él pensaba que la Iglesia un día le haría santo, pero sabía que no era santo. Acabó machacando su conciencia moral como tantas veces ocurre con los maleantes, que buscan siempre justificar sus tropelías.

Cuando “Nuestro Padre” nos contaba la historia de su vida, reinventándola, usaba mucho la frase: “Marcialito, a ver cómo sales de ésta”. Y ahí se contiene precisamente la motivación vital de todo estafador o delincuente.

El “desdoblamiento de personalidad” que convertiría a Maciel en un enfermo mental, y por lo tanto en una persona moralmente irresponsable (no habría pecado conscientemente) es la última falacia a la que se agarran los legionarios más desesperados y sectarios. Pero es tan forzado, que en realidad se nos hace la última artimaña legionaria antes del reconocimiento pleno de la verdad, ahora que el informe de los visitadores está sobre la mesa del Papa.

En mayo de 2006, cuando el Vaticano invitó a Maciel a “una vida retirada de oración y penitencia”, algún cardenal comentó que “las razones del castigo eran sólidas, aunque Maciel no se daba cuenta de lo que hacía”. Recientemente el Card. Chileno Errázuriz decía que Maciel en realidad sufría un “desdoblamiento de personalidad”. Ni la Sede Apostólica ni los cardenales de la Iglesia suelen pecar de superficiales, por lo que podríamos suponer que la Congregación para la Doctrina de la fe llegó a esa conclusión falsa tras examinar al pseudo-fundador, sin que éste reconociera ninguna de las acusaciones que se le hacían, a pesar de las evidencias que le presentaban. Maciel también engañó a los peritos que le examinaron.

El “desdoblamiento de personalidad” se define como el Trastorno de la conciencia de la unidad del yo en el que se experimentan simultáneamente dos personalidades, una la propia y otra la extraña, cada una con una historia, una actuación y un mundo que incluso puede desconocer la otra.
Suele darse en estados avanzados de extrañeza del yo (por vivencias de transformación) en los que algunos elementos de la personalidad parecen tan extraños que ya no se reconocen como propios.

Las personas con un trastorno de identidad disociativo pueden experimentar a menudo un cuadro de síntomas que pueden parecerse a los de otros trastornos psiquiátricos. ansiedad, alteraciones de la personalidad, esquizofrenia y trastornos afectivos o epilepsia. La mayoría de las personas sufre síntomas de depresión, ansiedad (dificultad para respirar, pulso acelerado, palpitaciones), fobias, ataques de pánico, alteraciones del apetito, estrés postraumático y síntomas que simulan los de las enfermedades físicas. Pueden estar preocupadas por el suicidio y son frecuentes los intentos, así como los episodios de automutilación. El cambio de personalidades y la ausencia de consciencia del propio comportamiento en las otras personalidades hacen a menudo caótica la vida de una persona con este trastorno. Como las personalidades con frecuencia interactúan entre ellas, la persona dice oír conversaciones internas y las voces de otras personalidades. Esto es un tipo de alucinaciones. (Wikipedia)

Marcial Maciel no presentaba ninguno de los síntomas anteriores. Además, un hombre con personalidad disociada no es capaz de utilizar varios pasaportes ni de controlar minuciosamente la información sobre sus “dos yos”. Al contrario, muestra claramente la alteración de su personalidad. Maciel fue un hombre psíquicamente sano que vivió una vida de mentira y cinismo, y que medía minuciosamente sus pasos para ocultar sus secretos y engañar a sus legionarios. Mantuvo esa actitud desde los quince años hasta los ochenta y cinco, y sólo en los últimos meses de su vida, cuando ya la Santa Sede le había desautorizado, dejó que se mezclaran sus dos vidas, llevándose a la amante a su casa legionaria de Naples, Florida. Como si quisiera chulearse ante propios y extraños de que no le importaba nada la memoria que quedase de él. Se había pegado una buena vida y eso ya no se lo quitaba nadie. “Les he tenido engañados hasta el final, soy un triunfador”, se decía.

J. González.

11/11/2009 at 1:50 PM 3 comentarios

Comparando dos cartas de Marcial Maciel

Este es el texto de la supuesta carta de Marcial Maciel a su hijo:

Roma II de Nov. De 1991

Niño XXXXXX.

Dublin.

Mi querido hijito: Hase 15 dias que te escribi y me dijiste cuando hablamos por telefono que no hbias recibido mi carta por eso te escribo esta nueva carta y te la mando por correo especial para tener la seguridad de que te llegue.

XXXXX, espero que estes bien de salud, cuidate mucho y estudia para que aproveches bien tu tiempo, poque cuando tu seas grande este esfuerzo y este sacrificio que estamos haciendo te va a servir muchisimo para tu trabajo. Yo ya estoy mejorcito de mi enfermedad del higado, ya pasó el peligro y ahora tengo que cuidarme bien para que no se vaya a hacer cancer en el higado, Aunque estuve muy mal Dios Nuestro Señor y la Santísima Virgen me ayudaron y pude salir adelante.

En esta carta te mando 150 libras para que compres tu juego y con las otras 50 compres algunos caset o lo que tu quieras. Cuando los recibas me escribes para saber que los has recibido y también me dices que es lo que quieres comprar de Reyes y cuanto cuesta para mandarte el dinero con tiempo.

Tu mamá y XXXX me han escrito y me dicen que estan muy bien aunque te estrañan como es natural pero estan muy contentos porque tu estas aprendiendo bien tu ingles y las matematicas.

Ya sabes XXXX, que en cuanto me den unos dias libres en la compañía, posiblemente para fines de Enero yo te mando el billete para que vengas a España a pasar unos dias conmigo Tengo muchas ganas de verte y de platicar contigo, pues ya tu ves que yo estoy por aquí solito, siempre en el trabjo y no tengo a nadie a quien contarle mis cosas. A ti aun que eres chico, yo te platico y te cuento tod das mis cosas porque ademas de quererte con todo mi corazón te veo como a un a amiguito mio. Todos los dias le pido a la Virgencita que te cuide y que seas u hombrecito muy bueno con Diosito y con todos tus semejantes para que cuando te mueras te vallas a gosar de Dios con Jesusito allá en el cielo.

Me dio mucho gusto saber que estas muy contento con tu vicicleta, cuidala para que cuando te vallas para Mexico la puedas vender y comprar otra allá como la de XXXXX. Dile a la Sra. XXX que yo tengo mu cho interes de que te preparen muy bien para tu pri primera comunión y que si es necesario pagar algunas clases especiales me diga cuando yu m me escribas para mandarle el dinero.

Bueno mi hito te mando mil besitos y abrazos y mi bendicion para que Dios te haga muy bien. Un abrazo de tu papá,

Jaime Alberto Gonzalez

(DIRECCION: CASETA-POSTALE 12060-BELSITO.ROMA-ITALIA)

Este es el manuscrito de una felicitación pascual de Marcial Maciel:

carta de marcial maciel0001 pequeño

carta de marcial maciel reverso pequeño

13/10/2009 at 9:17 PM Deja un comentario

Una leyenda negra que puede distorsionar la verdad sobre Maciel

Las últimas noticias sobre Maciel no parecen suficientemente contrastadas

 

En México Sanjuana Martínez, y en España José Manuel Vidal, han publicado unos artículos sobre el fundador de los Legionarios, basados en informaciones poco contrastadas que no parecen veraces.

Sanjuana Martínez recoge el testimonio de Alejandro Espinosa, según el cual Maciel se dedicó al tráfico de drogas, poseía un gran capital a su propio nombre en las Bahamas y tuvo constantes amoríos con las señoronas de la jet mexicana. Espinosa, sobrino lejano de Maciel, tiene  todo nuestro respeto y consideración por haber sido víctima de abusos, pero no aporta ninguna prueba ni ningún indicio que nos ayude a creer sus afirmaciones sobre el fundador. Los hechos que narra parecen alejarnos del verdadero Maciel. Anteriormente, Alejandro Espinosa también había acusado a Marcial Maciel de ser responsable de la muerte del Obispo Guizar y Valencia. Le acusaba de envenenarle con cianuro,  pero no aportaba pruebas de ello.

Por su parte, Vidal ha recogido documentos de los dos supuestos hijos de Maciel que buscan reconocimiento. Leer la carta manuscrita que transcribe Vidal en su artículo nos llena de inquietudes: el estilo literario de los manuscritos que se fotocopiaban y recibíamos de vez en cuando en la Legión es mucho más cuidado y menos inculto que el de la nota al supuesto hijo que transcribe Vidal. Sí, también había faltas de ortografía, pero no tan gordas, y el estilo no era tan “mexicanazo”. Esa carta que publica Vidal nos recuerda más a las del volumen primero, en el que un Maciel seminarista de dieciséis años escribía a su madre. Sería de gran ayuda disponer de un facsímil de la carta.

¿Será que ni siquiera las cartas manuscritas de Nuestro Padre estaban escritas por Nuestro Padre? ¿Será que Maciel, además de doble vida, tenía realmente doble personalidad y cambiaba incluso su forma de expresarse? ¿O será que estamos ante una falsificación interesada para obtener los beneficios, sino de la herencia, sí de la publicidad?

El tiempo hablará, pero mientras tanto, debemos ser cautos para no dejarnos engañar ni por una leyenda negra que tergiverse la auténtica personalidad malévola del fundador, ni por la leyenda rosa que él mismo construyó con la complicidad de los legionarios, porque entonces nunca llegaremos a comprender quién fue Marcial Maciel.

24/09/2009 at 1:02 AM 9 comentarios

Carta a “la otra hija de Marcial Maciel”

Guadalajara, México

28 de Febrero de 2009

Mi querida Lucrecia: Me dejó perpleja tu carta que subiste a Internet. Estoy segura que has recibido infinidad de correos, quizá muchos de ellos apoyando todo lo que dices de “tu padre”, pero ¿a qué no has recibido una carta de la esposa de una víctima directa de Maciel? Lo que me asombra es la gran importancia que, como toda la prensa y los medios, le das a la “chiquilla” hija de Maciel, una travesurilla más de “tu Padre”, y que toda tu atención se centra en esta insignificante faltilla, si se le compara con los otros crímenes de lesa humanidad que cometió Maciel.

La total falta de sensibilidad para evaluar los daños causados por “tu padre” a más de 50 niños y jóvenes que estaban encomendados a su cuidado para prepararlos a una vida de castidad y de entrega a Dios en el sacerdocio, me hace pensar que esa carta no la escribió una mujer, sino un hombre: o un hombre de los enamorados de Maciel te mandó que la escribieras, para crear confusión y hacer olvidar sus verdaderamente graves pecados. 

La Pederastia es un pecado tremendísimo, y ya en el mundo se le considera y se le castiga como un crimen. Pero ahora me da la impresión que tú y algunos legionarios, tratan de taparlo reconociendo y dando a conocer al parecer por propia iniciativa, la noticia de la hija.

Tú no puedes ni siquiera imaginarte el daño moral, mental y físico tan grande que ese monstruo vestido de sotana le hizo a mi esposo que fue abusado a los 15 años por “ese tu padre” y así continuó “utilizándolo” por más de 10 años, extendiendo el engaño con el que había venido abusando de apostólicos, novicios y religiosos durante más de 4 décadas, muy probablemente cinco (1940-1980.- desde sus 20, hasta sus 60 años, y más…). Con mucha pena te puedo decir que mi esposo, que ex legionario, formó parte del “harén” de Maciel, repartido por todo el mundo en las diferentes casas de formación.

Y por lo que ahora se ve, “tu padre” se despachaba hombres y mujeres, ya sea para satisfacer su perversidad sexual (con sus discípulos), ya sea para seducir y sacar dinero a las mujeres con las que también tuvo relaciones. Pronto aparecerá un libro que te dará informes sobre esto también. ¿Dónde queda pues, la santidad de tu querido “padre”? No llevaba una doble vida, llevaba una vida completa de pecado, Por un lado de mentira y perversión sexual, y por otro de hipocresía y de sacrilegio, cubriendo todo con una apariencia de piedad.

Maciel fue un mago, un ilusionista, que pudo por un lado satisfacer todos sus más bajos instintos y confundir y engañar, no sólo a niños y jóvenes que habían puesto su confianza en él sino también haciendo creer a la gente bien intencionada y que no lo conocía de cerca, o ingenua, como tú, que era la perfección en persona, poco menos que Cristo en la tierra.

Este perverso asesino y devorador de almas, maltrató y destruyó de tal manera a mi querido esposo que a la fecha los daños físicos derivados de esas heridas del alma, son muchos, ¿con qué se le puede resarcir todo este daño? ¿De qué sirve, ante estas y otras tan tristes realidades, que estoy casi seguro tu ignoras, una cartita ñoña y sentimental como la tuya; cursi y cruel, pero con apariencia de piedad y de lealtad?Qué lástima me da que sientas tanto orgullo de ser la hija espiritual de Maciel, porque si tus pensamientos, tu espiritualidad, tu manera de ser, y de sentir, etc. son los de él, es muy probable que tengas también esas mismas horribles tendencias que él tuvo, y que tengas que pagar tus pecados como él seguramente los estará pagando en el infierno, cuando tú llegues allá.

Porque quiero ilustrarte un poco acerca del perdón de los pecados; Si hemos hecho daño a alguien con nuestros pecados, para que Dios nos perdone tenemos que arrepentirnos de verdad, y dentro de un verdadero arrepentimiento está el resarcir el daño en la medida de lo posible. Y este hombre, no sólo les robó a tantos su virginidad y su castidad, y a muchos su fe en Dios, sino que cuando lo denunciaron “con verdad”, en lugar de confesar sus faltas y pedir perdón, las negó con juramento,”públicamente”, mediante la prensa, llamando a sus acusadores  mentirosos, calumniadores y mal intencionados. Y una “detracción pública” sólo la perdona Dios con una “confesión pública”, cosa que él nunca tuvo el valor de hacer.

Así que, ¿Tú crees que una persona que cree en Jesucristo puede actuar de la forma en que actuó Maciel? Ese pobre hombre no tenía la mente de Cristo, tenía la mente de Maquiavelo o de Hitler, seres sin duda extraordinarios, en quienes la maldad sobrepasa todos los estándares del común de la humanidad pecadora. Son seres cuya vida está llena de perversidades y astucia diabólica.  Satanás les da el poder de manipulación y dominio que les capacita para apoderarse de la mente y del corazón de la gente para hacer con ella lo que se les antoje.

Tú y cientos de miles de personas han sido también sus víctimas, y son un ejemplo de ello: de lavado de cerebro, de enajenación y están tan ciegos, que aún ahora, contra todas las evidencias, se ponen a decir cosas que a los que nos arruinó la vida nos parecen grotescas, fuera de toda lógica y contexto.

¿Qué no te has enterado de las declaraciones de dolor y desilusión hechas ya al presente por muchos Legionarios que después de defender a su fundador apasionadamente,  han por fin cedido ante las evidencias de su escandalosa vida  y se han sentido traicionados por él en lo más sagrado de su conciencia? ¿O te crees con más discernimiento que el P. Alvaro Corcuera, o el P. Juan Pedro Oriol…etc.?

Realmente, ¿Qué otra oportunidad tuviste de conocer de cerca a Maciel, que el verlo de vez en cuando celebrar misa y pasear por los jardines? ¿Cómo te puedes aventurar a poner la mano sobre el fuego por él? La Palabra de Dios dice que “Maldito el hombre que confía en el hombre”. No quieras caer tú bajo esa maldición.Yo te aconsejaría que leyeras la Biblia para que te enteraras de lo que dice Dios respecto de los que pecan y no se arrepienten sino que se endurecen en el pecado durante mucho tiempo. Tú te concretaste a leer las cartas apócrifas de Maciel. Cartas que le escribían otros, y que a veces ni siquiera revisaba antes de firmarlas. Mi esposo fue uno de los que las escribieron.

Como ves, “Tu Padre”, por añadidura, no tenía ninguna riqueza intelectual como tú has creído, era de lo más ignorante, aunque sí, muy hábil para sacarle el dinero a la gente. Nunca cursó estudios filosóficos ni teológicos y está incluso en duda la validez de su ordenación sacerdotal. Investiga la verdad y te encontrarás con muchas sorpresas.

¿Vida de oración?, ¿a qué horas? Sólo cuando quería “apantallar” a los que lo veían. Él nunca leía la Biblia, ni siquiera el breviario, la misa la celebraba sólo cuando consideraba que “tenía que hacerlo” para cubrir apariencias,  en sus “escapadas frecuentes”, se iba a los mejores hoteles de las grandes ciudades, con alguno de sus “lindos jovencitos” y se la pasaba en la cama, leyendo  revistas mundanas como el Oggi, el Hola y todas las de ese tipo: Gente; Paris Match en español, (porque no sabía francés, ni inglés, ni latín, como tú crees), y el Italiano que hablaba era un italiano champurreado, muy, pero muy defectuoso. Consulta a los que lo conocieron de cerca, y verás.

Y ya para terminar, no te confíes en que “tu padre” esté ahora en el cielo. Aunque yo sí se lo desee, y crea ardientemente en que Dios es misericordioso y bueno, pero no consta que Maciel se haya arrepentido, ni parece probable.

Finalmente, no creas que nos vayamos al cielo por nuestras buenas obras, (como las que supuestamente hizo Maciel a la Iglesia), nos vamos al cielo si verdaderamente creemos y ponemos nuestra confianza en el Sacrificio Redentor que sufrió Jesucristo por nosotros y nos mantenemos congruentes con esa fe y consagramos todo lo que hacemos a Cristo, Pero Maciel,  por lo que se sabe de él ya con toda claridad, hizo todo lo que hizo para ensalzar su nombre y crearse una imagen que no correspondía a la realidad de su vida.

Y aunque es de admirarse una astucia como la de él con la que pudo engañar por décadas a miles de gente, incluyendo a Obispos, Cardenales y a algunos Papas, ten por seguro que a Dios no lo engañó, y dice la Sagrada Escritura que “De Dios nadie se burla” y que “terrible cosa es caer en manos del Dios vivo”, cuando nos hemos querido burlar de su amor y misericordia.No sigas defendiendo la obra de Maciel para que cuando llegues al cielo, al Gran Tribunal de Cristo, no te encuentres con la gran sorpresa de que no eras la hija de Maciel sino la“¡LA HIJA DEL DIABLO!”

Atentamente

Ma. Esther de González.

26/05/2009 at 8:57 PM 11 comentarios

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