Un testimonio de exlegionarios

07/06/2016 at 10:10 PM Deja un comentario

¡Venga tu Reino!

VINCE IN BONO MALUM

A TODOS LOS LEGIONARIOS DE CRISTO Y A LOS MIEMBROS CONSAGRADOS DEL MOVIMIENTO REGNUM CHRISTI

Introducción.

Vencer el mal con el bien y la mentira con la verdad es el fin de estas páginas que sólo pretenden hacer luz sobre las preguntas que muchos legionarios de Cristo y miembros del Regnum Christi tienen en la cabeza y en el corazón. Aquí encontrarán las respuestas que sus superiores y directores no les quieren dar.

Los que escribimos estas líneas no somos ni masones ni jesuitas ni marxistas ni judíos, ni miembros del Opus Dei, ni todas esas fuerzas que el P. Marcial Maciel presentaba como enemigos suyos y de la Legión de Cristo. Somos hermanos tuyos que queremos apoyarte y que creemos que es necesario vivir en el bien y en la verdad.

No te queremos engañar: todos los datos que aparecen aquí son absolutamente ciertos y verificados aunque no siempre podemos escribir las fuentes por razones obvias.

Los superiores, ya sea por su bondad y pusilanimidad, como el P. Álvaro Corcuera y otros, o porque están implicados y por ello encubren los problemas, no son capaces de asumir estas realidad y explicarlas. A ellos les interesa más la institución que tú, pero a nosotros nos interesas más tú y tu felicidad en esta vocación a la que Dios nos ha llamado.legionarios con normita

Preguntas y respuestas.

1. El fundador.

– ¿El P. Marcial Maciel fue un santo? El primer paso para juzgar la santidad de una persona, incluso antes de reconocer su vivencia heroica de las virtudes, es la probidad de vida, es decir, si no tuvo vicios o comportamientos alejados del Evangelio o de la ética natural. En el caso del P. Marcial Maciel es evidente que esto no se da.

– ¿El P. Marcial Maciel vivió siempre de acuerdo a su condición de sacerdote y de religioso? No. Desde sus tiempos de estudiante en el seminario de Moctezuma tuvo relaciones homosexuales. Por ello fue expulsado del seminario en dos ocasiones. Después practicó la pedofilia con seminaristas, algunos de los cuales siguen todavía en la congregación de los legionarios de Cristo; engañó a la Santa Sede en la visita apostólica de los años 1956 a 1958, cuando murió Pío XII; tuvo varios hijos con distintas mujeres; vivió en el lujo y en el dispendio e hizo de la mentira y de la calumnia su arma de gobierno. Así, por ejemplo, cuando algún sacerdote no accedía a lo que él le pedía, el P. Marcial Maciel comenzaba a extender “rumores” sobre él. Muchos sacerdotes y miembros del Regnum Christi han sido víctimas de este sistema.

– ¿El P. Marcial Maciel era un hombre de oración? No. No rezaba el Breviario, que es obligatorio para todos los sacerdotes, ni hacía ninguno de los actos de piedad previstos en el manual de oraciones de la congregación.

– ¿Cómo sabemos que todo esto es verdad, pues sólo creemos el mal que se ve y el bien que se oye? Todos quisiéramos que no fuera verdad, pero los testimonios son abrumadores. A pesar de todos los esfuerzos por hacer desaparecer la documentación, contamos con elementos irrefutables, incluso con una investigación detallada por parte de los servicios secretos de algunos países que hicieron llegar al Papa y con los datos detallados de investigadores privados contratados para descubrir la verdad. Se han realizado pruebas de paternidad sobre los hijos del fundador que han dado positivo, se encontraron cuatro pasaportes en su poder que han permitido reconstruir sus viajes y sus estancias en hoteles, locales nocturnos y centros de lenocinio de menores en Tailandia y otros países y, en fin, existen centenares de testimonios confrontados sobre toda esta información, que seguramente, con el tiempo, se irá incrementando, pues todavía existen varias investigaciones en curso rastreando cuentas bancarias y usos de tarjetas de crédito.

– ¿El P. Marcial Maciel escribió todas las cartas y los libros de espiritualidad que tienen los legionarios y miembros del Regnum Christi? No. El P. Marcial Maciel escribió sólo una pequeña cantidad de ellos y, algunos de ellos, son simples plagios, como el “Salterio de mis días”, copiado de la obra “Salterio de mis horas”, de Luis Lucía Lucía, editado en 1956 en Valencia, por más que nos quieran explicar con alambicados argumentos que simplemente lo usó como fuente de inspiración.

– ¿Cuántos hijos biológicos tuvo el P. Marcial Maciel? En realidad, no se sabe. Hay, de momento, tres reconocidos, pero se sospecha que puede haber otros tres o cuatro más.

– ¿El P. Marcial Maciel era adicto a las drogas? Sí, el P. Marcial Maciel consumía morfina en diversos compuestos de modo habitual. Algunas personas que fueron administradores generales o que estuvieron encargados de sus cuidados dentro de la congregación conservan todavía las facturas de los fármacos que se le compraban.

– ¿Se puede decir que el P. Marcial Maciel estaba enfermo psicológicamente y por eso tenía estos comportamientos inmorales? Aunque algunos afirman que padecía una disociación de personalidad, en realidad no hay ningún diagnóstico terminante. De todos modos, aunque esto pudiera restarle culpabilidad moral, no puede constituirse en una escusa para seguir manteniendo su figura como la de un santo ya que, según el juicio de los médicos que han estudiado el caso, sus perversiones eran plenamente conscientes, consentidas y con pleno conocimiento.

2. La vida religiosa en la Legión y en el Movimiento Regnum Christi.

– ¿Los votos privados de los legionarios de Cristo respondían verdaderamente a virtudes cristianas? Los dos votos obligaban a delatar a las personas que los infringieran, y eso no se puede considerar una virtud cristiana. La Santa Sede quitó los votos privados a través de una carta dirigida por la Congregación para la Doctrina de la Fe a todos los legionarios y consagrados del Movimiento Regnum Christi que nunca se nos entregó.

– ¿De dónde vienen las normas de alejamiento de la familia? Cuando el P. Marcial Maciel comenzó a cometer abusos sexuales con sus seminaristas –las primeras denuncias datan de 1944- entendió que debía alejarlos de sus familias para que no lo delatasen. Por ello, a los que eran mexicanos los llevaba a Europa y viceversa, y de igual modo controlaba toda su correspondencia para evitar que lo descubrieran. También, por este motivo, implantó las normas de la incomunicación entre comunidades.

– ¿En la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi se respeta el foro interno de la conciencia moral, tal y como siempre ha pedido la Iglesia? Nunca se ha respetado ni se respeta. Los superiores son al mismo tiempo directores espirituales (aunque la dirección espiritual puede recibir otros nombres como “diálogo de formación”) y confesores. Además, entre los superiores se comunican datos del foro interno, especialmente en las reuniones para elección de los destinos, y se han tomado decisiones sobre elementos escuchados en las confesiones. También, los legionarios que confiesan a las consagradas reciben indicaciones sobre el estado de cada una.

– ¿Es verdad que el Papa Juan Pablo II aprobó los Estatutos del Regnum Christi y las Constituciones de la Legión de Cristo? Sí, pero es una verdad parcial. Las copias que él aprobó no son las que tienen los legionarios y los miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi. Por ejemplo, los estatutos del Movimiento Regnum Christi que aprobó el Papa sólo tenían 128 números, mientras que los que tienen las consagradas cuentan con 1057 y la de los legionarios más de 500. Del mismo modo, la edición de las Constituciones que aprobó el Papa Juan Pablo II no es la que tenemos los legionarios de Cristo en nuestros anaqueles. Sobre la aprobación de los estatutos hay muchas dudas de que el Papa haya firmado esa aprobación, pues fueron aprobados en los momentos en que el Santo Padre estaba peor de salud. De hecho, en 2007, en un encuentro de Juventud y Familia en Atlanta, el Cardenal
[23:01, 6/6/2016] Noel: Franck Rodé, prefecto de la congragación para institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica, ante un stand sobre la vida consagrada en el Movimiento Regnum Christi, dijo que no sabía que eso existía. Y, supuestamente, él aprobó los estatutos.

– ¿Hasta qué punto puede considerarse al P Marcial Maciel fundador de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi? En cuanto organizador material sí, pero como inspirador espiritual caben serias dudas. Consta que la espiritualidad en su conjunto ha sido generalmente plagiada de distintas fuentes o sintetizada por otras personas a partir de los textos sagrados y autores eclesiásticos. Sus palabras en público eran habitualmente pronunciadas bajo el efecto de drogas. Y buena parte de las normas disciplinares, que también han sido sintetizadas por otros, aparecen claramente como medios para mantener la impunidad ante abusos del fundador y de otros superiores.
– ¿Cómo es posible que se vean tantos frutos sanos de un árbol que no lo es? Aunque es admirable en muchos aspectos la labor apostólica de la Legión y el Movimiento, los frutos apostólicos no deben atribuirse únicamente al P. Marcial Maciel, pues la mayoría del trabajo proviene de otras personas que actuaron de buena fe, frecuentemente engañadas. Estos frutos tampoco deben considerarse enteramente sanos, pues en la medida en que tenían como fin crear una buena imagen y engañar a las personas, no son tales.

– ¿Podemos considerar verdadera la historia de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi tal y como la conocemos hasta ahora? Fundamentalmente no. Hay datos accesorios que son reales, pero la verdad ha sido deformada por el P. Marcial Maciel. Se pueden citar algunos ejemplos, como el hecho de que los padres Ferreira y Esparza aparecían siempre como personajes negativos, cuando realmente ellos sólo quisieron defender a los seminaristas menores de los abusos sexuales del fundador. Por eso, el P. Esparza trataba de mantener siempre juntos en la misma habitación a los apostólicos cuando estaba en el seminario el P. Marciel Maciel. Del mismo modo, fue el P. Ferreira quien redactó las primeras constituciones y también fue quien presentó a la autoridad eclesiástica las primeras denuncias por abusos sexuales del fundador. Los atentados contra su vida no fueron obra de personas malas, sino de padres de familia de apostólicos que fueron abusados y quisieron vengarse o asustarle. Del mismo modo, el P. Esparza se enfrentó con él porque varios hermanos apostólicos le habían comentado de las aberraciones a las que los sometía el P. Marcial Maciel. Otro ejemplo es el caso de la que siempre hemos llamado “gran bendición” y que realmente fue un gran engaño. En ese período, el fundador forzó a mentir con presiones a varios hermanos nuestros que habían sido abusados sexualmente. También engañó a varios cardenales. De todos modos, la muerte del Papa Pío XII interrumpió la investigación.

3. La situación actual.

– ¿Es lícito y conveniente callar los pecados del P Maciel por caridad? Dependerá de las circunstancias. Hay personas que tienen el derecho de conocer lo que hizo, en particular su naturaleza criminal, especialmente los que tienen que tomar decisiones que afectan a su estado de vida, como consagrarse, emitir votos, recibir la ordenación. Sus superiores, si no se lo manifiestan de manera clara y les convencen de que no es necesario saberlo, incumplen un deber de justicia, pues les impiden tomar una decisión verdaderamente libre y madura, pues desconocerían un aspecto importante del lugar concreto donde consagran su vida y se expondrían a nuevos engaños y abusos. Si para donar órganos se requiere un consentimiento libre e informado del donante, tanto más para donar la propia vida. El Papa nos enseña en su última encíclica que la caridad no puede subsistir privada de la verdad (cfr. Caritas in Veritate 3).

– ¿Los legionarios de Cristo no sabían nada de lo que hacía el P. Marcial Maciel? Muchos de ellos no. Los legionarios no tienen libre acceso a Internet, ni pueden enviar o recibir mensajes con libertad, y todas sus comunicaciones deben pasar por los superiores. Este blindaje hace que no puedan recibir noticias de fuera. Además, internamente, los superiores tienen un régimen de vida secreto que los súbditos no conocen. Por otro lado, el voto de no criticar a los superiores impedía toda sospecha. No hay ninguna trasparencia. Además, el fundador estaba protegido por el voto de fidelidad de algunos colaboradores que, si sabían, se comprometían a guardar secreto.

– ¿El Papa Juan Pablo II sabía todo lo que hacía el P. Marcial Maciel? Tenía la información, pero siempre consideró que eran mentiras. Aunque hoy se dice que conocía a una hija del P. Marcial Maciel y que la conocía como tal, esto no es cierto.
– ¿Cómo es posible que los superiores oculten la verdad, cuando se ve claramente que son personas entregadas y llenas de buena fe y deseo de ayudar? Probablemente se trata de una deformación de conciencia. Consta que el P. Marcial Maciel tenía gran capacidad de manipular la conciencia de sus directos colaboradores, a los que hacía realizar actos inmorales creyendo que hacían la voluntad de Dios. Algunas de estas deformaciones perviven hoy y se han transmitido en distinta medida a muchos legionarios y miembros del Regnum Christi.
– ¿Cómo es posible que hoy muchos legionarios y miembros del Regnum Christi sigan desinformados sobre la verdad del P. Marcial Maciel? Porque los superiores generalmente no han creído conveniente manifestar esta verdad, aduciendo múltiples excusas, sobre todo la de preservar la caridad y no dañar la vocación y la entrega a Dios de las personas. En realidad, al tratarse de un derecho y un deber el conocer dicha verdad, se falta a la caridad y se daña la verdadera vocación cuando se mantiene a las personas en el error. La experiencia que hemos vivido es que este empeño en defender al fundador y a la institución a toda costa ha costado la pérdida de muchas vocaciones, y estas vocaciones era lo que realmente debería haberse procurado salvar.

– ¿Por qué muchos legionarios ya no llaman “nuestro padre” al P. Marcial Maciel? Si a un padre biológico no se le puede dejar de llamar “padre” a pesar de las desviaciones morales que pueda tener, pues la relación que existe con él se produce como efecto de un hecho sobre el cual no se puede rectificar: la paternidad biológica, y del mismo modo a un sacerdote se le llama “padre” por la unción sacerdotal, que también es irreversible, sin embargo, a un padre espiritual se le puede dejar de llamar “padre” cuando su vida moral o espiritual no responde al ideal cristiano que debería representar.
– ¿Debemos tener en la Legión y el Regnum Christi como punto de referencia al P. Marcial Maciel? Ciertamente no en el sentido en el que cualquier orden o congregación religiosa tiene a su fundador como punto de referencia (cfr. Concilio Vaticano II, LG 45-46 y PC 2b), pues no se puede considerar que fue un “hombre de Dios”, sino más bien un genio del engaño. Del mismo modo, sería contraproducente ponerlo como ejemplo para los alumnos de nuestros colegios pues la verdad sobre su vida es la historia de un hombre cargado de perversiones.

– ¿Cuáles son las principales deformaciones presentes hoy en la Legión y el Movimiento? Son varias; algunas de las principales son:

1. Se desconfía a priori de todo lo externo a la congregación y juzgar todo desde la institución, sin juzgarla a ella. Las normas y tradiciones de la Legión y el Regnum Christi se convierten en norma absoluta. Por ejemplo, son buenos los obispos que nos apoyan, son malos los que no lo hacen.

2. Se antepone la institución a las personas en el momento de tomar decisiones sobre ellas. Así, por ejemplo, se pide a alguien que acuda a un nuevo destino sabiendo que a donde llegue se le cambiará a su vez a otro que, aunque ya se tiene pensado, no se le comunica a él sino hasta un segundo momento, o se habla de un viaje para unos días y, llegando, se le da un nuevo destino.

3. Se justifican medios ilícitos -como el engaño- con una finalidad conveniente, como el bien de la institución, su unidad y su crecimiento.

4. En la práctica, se considera que el engaño no es pecado y se practica con mentiras, medias verdades o silencios. Basta ver las estadísticas anuales.

5. Se cree que se obedece a la Santa Sede cuando se cumple sólo con la letra de las indicaciones que da, pero sin respetar el espíritu, aunque muchas veces sólo conocemos lo que dice la Santa Sede de un modo indirecto, a través, de los superiores, por ejemplo, cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió el documento sobre la anulación del voto privado dirigido a todos los legionarios y miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi que nunca se nos entregó.

6. Se mantiene un doble lenguaje divergente: el de las palabras y el de los hechos. En las palabras todo es bondad y amor, mientras que de hecho se aísla y se manipula a las personas, sobre todo si no están de acuerdo con los superiores.

7. Se somete absolutamente la conciencia, núcleo más secreto y sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios (Concilio Vaticano II, GS 16), al criterio y voluntad de los superiores y a normas escrupulosamente concretas para controlarla. La abnegación de juicio y de voluntad ha creado personas sin capacidad de discernimiento propio, sometidas a un sistema.

8 Se sigue defendiendo que el superior está por encima de las normas, que el legislador -P. Marcial Maciel- estaba por encima de la ley.

9. No se reconoce humildemente el pecado en la vida de las personas y de la institución.

10. Se dice que se trabaja para la Iglesia, pero sólo nos acercamos a ella cuando nos conviene y para sacar nuestros objetivos.

11. Se ha creado un ambiente de desconfianza mutua basado en la posible delación de los errores ciertos o inventados, muy distinto al espíritu de familia del que siempre se habla.

– ¿Hay transparencia en la administración de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi? Todos decimos que la hay, pero muy pocos han visto alguna vez un balance de cuentas. En la mayoría de las congregaciones religiosas, todos los sacerdotes y religiosos de votos perpetuos tienen acceso a estos datos. Incluso, algunas las hacen abiertamente públicas, como la Congregación de los Steyler Missionare o Congregación del Verbo Divino (Societas Verbi Divini), que incluso los publica en Internet.

– ¿Por qué los laicos que trabajan en nuestras obras no dicen nada sobre las irregularidades que perciben? Porque muchos de ellos dependen económicamente de las obras y no quieren poner en peligro su trabajo. Por ello, aunque en conversaciones privadas señalan errores, deformaciones y abusos graves, sobre todo desde el punto de vista administrativo y de abuso de poder, no han sido capaces de acudir a los visitadores o de expresar de algún otro modo sus quejas. Saben que eso les costaría su puesto de trabajo, como ya ha ocurrido en algunos casos. Esto también sucede con muchos legionarios de Cristo y miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi, que saben que sus testimonios no pueden aportar grandes datos, pero sí poner en peligro su situación personal. Piensa, por ejemplo, qué haría un miembro consagrado que tuviera entre 50 y 60 años de edad que tuviera que dejar la vida consagrada por enfrentarse al sistema en el que vivimos. O, más fácil, piensa qué harías tú y por qué tú no quieres hacer nada después de haber leído esto.

Roma, 12 de diciembre de 2009

Solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe

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